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Los docentes han vuelto a las calles. A cuatro meses de la última movilización, la Coordinadora Nacional de Educadores (CNTE) ha vuelto a convocar a un paro nacional de 72 horas. La procesión partirá a las 9:00 horas desde el Monumento Ángel de la Independencia hasta Palacio Nacional, donde realizarán un plantón hasta el viernes. “Ante la negligencia de los gobiernos federal y estatal, y el abandono de nuestros derechos laborales y de seguridad social por parte de una coalición nacional, nuestro llamado es claro: organizarnos y movilizarnos”, se lee en el comunicado.

Los docentes han vuelto a presionar a la administración para que derogue la ley del ISSSTE de 2007 y las reformas educativas. La privatización del sistema de pensiones impulsada por el expresidente Felipe Calderón eliminó sus pensiones vitalicias y las transfirió a un sistema de ahorro personal. Aunque esta es una de las constantes demandas de los docentes, cuya movilización se niega a aceptar otro acuerdo que la derogación de la ley, el gobierno no la deja pasar. Desde que se constituyó la última mesa de negociación, Palacio ha advertido que no dispone de presupuesto suficiente para restaurar el antiguo sistema de pensiones.

Hace casi un año, en una demostración de fuerza que asfixió a la capital durante 24 días, el Consejo Nacional de Transición finalmente obtuvo concesiones de Claudia Sheinbaum después de una serie de negociaciones para tratar de frenar los plantones que llevaron a semanas de colapso en la Ciudad de México. Congelar y bajar la edad de jubilación y un aumento salarial del 10% estuvieron entre las concesiones obtenidas en junio pasado, cuando los docentes se retiraron del Zócalo bajo un lema que sonó a advertencia: “No estamos cansados ​​y no fallamos, somos lentos”.

Meses después, cuando los docentes anunciaron una nueva huelga en noviembre porque dijeron que no cumplían el acuerdo, el gobierno negó las acusaciones. “Rechazamos cualquier manifestación o amenaza con tintes políticos que socaven la tranquilidad de la población y distorsionen la lucha por una mejor educación”, dijo en el vídeo la ministra del Interior, Rosa Isela. En su momento, también destacó que Palacio siempre estuvo abierto al diálogo. Las más de 22 mesas de trabajo instaladas con ellos y las más de 10 reuniones sostenidas por el Presidente con los dirigentes del Consejo Económico Nacional son prueba de ello.

Pero el decreto emitido por el presidente a finales de junio destinado a apaciguar a los docentes no fue suficiente. La CNTE calificó estas medidas de “simulación” y de “migajas disfrazadas de justicia” y las denunció por no satisfacer las necesidades de los trabajadores, lo que posteriormente motivó su renovada movilización. Sheinbaum luego aseguró que si bien “muchas de las demandas han sido atendidas”, los docentes buscaban “usar la violencia para llegar a Palacio Nacional”.

También destacó que si bien económicamente era imposible derogar la Ley del ISSSTE de 2007, se habían ofrecido alternativas. “Se han creado fondos de pensiones de bienestar y se están estudiando otras opciones. En cuanto a la reforma educativa, hemos propuesto que no haya cargos”, afirmó. El anuncio del nuevo llamamiento alertó a las autoridades, quienes instalaron vallas metálicas en el Zócalo y algunas calles aledañas. Según información difundida por docentes, el 20% de los sindicatos participará en la marcha en la capital, mientras que otro 80% se movilizará en los estados.

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