El Día Europeo contra las Agresiones a Médicos y Profesionales de la Salud vuelve a poner el foco en las realidades que preocupan a los sindicatos y profesionales del sistema sanitario público. Según la Policía Nacional, en 2025 hubo 502 denuncias de agresión … Al personal médico de todo el país.Treinta y cinco de los casos se registraron en Castilla-La Mancha, junto a Albacete (22), Ciudad Real (8), Toledo (2), Cuenca (2) y Guadalajara (1).
Tal día como hoy, el Servicio Público de la UGT de Castilla-La Mancha pide medidas urgentes para frenar el aumento de estos incidentes violentos. Los sindicatos advierten que a pesar de las medidas “Insuficiente e ineficaz” Poner fin a “una situación muchas veces recurrente en nuestros centros de salud y hospitales”.
UGT recordó que desde 2015 el personal sanitario está reconocido como autoridad pública, pero destacó que esta medida debe ser complementaria a otras actuaciones, ya que ‘Un problema multisectorial complejo’. Entre las prioridades, destacó la necesidad de abordar cuestiones estructurales como la falta de recursos humanos en la salud pública, al tiempo que subrayó que “no es casualidad que la mayoría de las agresiones se produzcan en la atención primaria”.
propuesta sindical Mejorar la seguridad mediante la presencia de personal de seguridad.instalar botones de pánico o garantizar que los profesionales no trabajen solos, además de identificar los focos de mayor conflicto y elaborar mapas de “zonas calientes”. Asimismo, advirtió que sólo el 14% de los agredidos se quejaron, mientras que el 30% de los agresores fueron reincidentes.
“Escenas comunes”
UGT lamenta que las amenazas, insultos y ataques personales se hayan convertido en un “escenario habitual” en el ámbito sanitario, por lo que “no podemos permanecer indiferentes y esperar el día en que estos incidentes se agraven”. En este sentido, insiste Apostando por la importancia de la prevención A través de la formación y sensibilización de profesionales y ciudadanos, estos hechos se informan y no se reducen a meras anécdotas o afirmaciones concretas de una fecha determinada.
Por su parte, la Central de Sindicatos Independientes y de Funcionarios (CSIF), sindicato mayoritario del Consejo General de la Función Pública de Castilla-La Mancha, también ha insistido en la necesidad de reforzar la seguridad en el recinto del Sescam para la atención sanitaria. El grupo pide un aumento del personal de vigilancia, especialmente en los centros y momentos de mayor conflicto, y nuevas medidas para frenar “Una lacra que sigue creciendo”.
Según los últimos datos del Registro de Incidentes de Conflictos del Sescam, entre enero y noviembre de 2025, 678 incidentesequivalente a dos ataques al día. De ellos, 437 se produjeron en atención primaria, 236 en atención especializada y cinco en gestión de coordinación e inspección y urgencias, urgencias y transporte sanitario. Sin datos disponibles de diciembre, el CSIF espera superar los 696 incidentes registrados en 2024, confirmando una tendencia al alza que ha registrado 646 incidentes en 2023, 623 en 2022, 560 en 2021, 519 en 2020 y 424 en 2019.
Victoria Gutiérrez, jefa de Prevención de Riesgos Laborales de CSIF Castilla-La Mancha y CSIF Sanidad Toledo, sostuvo que “ningún trabajador comprometido con el cuidado y servicio de la ciudadanía debe estar expuesto a situaciones violentas; los centros de salud deben ser espacios seguros que no sólo deben concienciar a la sociedad, sino que también deben tomar medidas para garantizar su seguridad”.
El sindicato también advirtió Muchos profesionales no saben cómo actuar en caso de ataquepor lo que ha desarrollado orientaciones específicas para afrontar los insultos, amenazas o agresiones personales, tanto en el momento en que se producen como durante el proceso posterior.
Las recomendaciones de CSIF incluyen crear una imagen de “centro más peligroso”, instalar alarmas personales y cámaras de seguridad, revisar los botones de pánico, implementar protocolos de apertura y supervisión de los centros, organizar dobles turnos en los puntos de atención continuada o adaptar los espacios de atención para prevenir agresiones. Además, aboga por una mayor coordinación con las fuerzas e instituciones de seguridad del Estado, especialmente durante las visitas domiciliarias, y el lanzamiento de campañas de información para recordar a los ciudadanos que los ataques al personal médico constituyen un delito, incluso punible con prisión.