Asustado por el rápido aumento de los costos, el sector del transporte especializado está ansioso por introducir un programa de asistencia pública para amortiguar el fuerte aumento de los precios del combustible causado por la guerra en Irán. El gobierno busca dar un respiro en términos similares a marzo de 2022 debido a las consecuencias de la invasión rusa de Ucrania. La principal exigencia de esta tarde de las asociaciones al ministro de Transporte, Óscar Puente, es una bonificación de al menos 25 céntimos por litro de diésel, gasolina, AdBlue (suplemento para los coches diésel) o por kilogramo de gas comprimido.
Representantes de la industria en el Consejo Nacional de Transporte por Carretera (CNTC) sostuvieron una reunión de emergencia con el secretario Puente y sus colaboradores más directos. Fuentes del departamento confirmaron que los conductores profesionales se encontraban entre los que exigían “rutas muy similares a las tomadas cuando estalló la guerra en Ucrania”. Además de las reducciones directas de combustible, la CNTC también exige ayudas directas a las empresas de transporte en función del tipo de vehículo, con un mínimo de 1.500 euros por cabeza tractora o vehículo rígido y 750 euros por camión. Otro pedido del departamento es incrementar en un 10% por tipo la referencia del costo de combustible en el índice general de costos de transporte. De esta forma, el peso de la carga general aumentará hasta el 40%; los vehículos de menos de 16 toneladas tributarán al 30% y los vehículos ligeros al 20%.
Puente y su equipo han tomado nota del problema de los transportistas, que derivan un tercio de sus costes operativos del combustible, y han asegurado que el asunto se tratará en la reunión de ministros del próximo martes. Una fuente cercana al ministro confirmó que el Gobierno “trabajará con la industria durante toda esta crisis para responder conjuntamente a la situación y explorar posibles soluciones”. El contenido de la ayuda y su impacto económico aún están por determinar, con el Tesoro a la cabeza.
Un comunicado explica que el comité de las principales asociaciones de camioneros también cree que una investigación sobre las causas del “inusual aumento de los precios del combustible durante un período de tiempo muy corto está justificada y tiene un alto grado de generalidad y coherencia”.
Referencias para 2022
Desde marzo de 2022 hasta finales de 2023, a medida que aumenta la inflación, un descuento de 20 céntimos por litro de diésel se convierte en una de las medidas del plan nacional de respuesta a las consecuencias económicas y sociales de la guerra en Ucrania, al que destina 16.000 millones de euros. De este monto, mil millones de dólares se destinarán al transporte por carretera a través de los mencionados bonos de diésel, gasolina, gas natural y urea automotriz (AdBlue) y beneficiarán a todos los usuarios, incluidos los particulares. A partir de 2023, estas ayudas se dirigen específicamente al transporte profesional, con una bonificación de 20 céntimos por litro en el primer trimestre y de 10 céntimos en el segundo trimestre, con bonificaciones reducidas progresivamente hasta final de año. Ahora partimos de una posición en la que la demanda es mayor o más necesaria, con un requerimiento de al menos 25 céntimos por litro, según fuentes del sector.
En el transporte especializado de mercancías y pasajeros también se han destinado un total de 900 millones de euros en ayudas estatales para 2022, de los cuales 1.250 euros para vehículos pesados, 500 euros para vehículos ligeros, 950 euros para autobuses y 300 euros para taxis y VTC. Estas cantidades también son pequeñas en comparación con la demanda actual. Finalmente, gracias a la Ley de la Cadena de Transporte, que prohíbe contratar servicios de transporte por debajo del costo, los impuestos a los hidrocarburos comenzaron a pagarse mensualmente en lugar de trimestralmente. La última medida sirvió para inyectar liquidez.
Ante el aumento de los precios de los combustibles, asociaciones como Astic, CETM, ONU, Confebus o la propia CNTC piden al Gobierno entablar un diálogo y buscar medidas para aliviar la presión sobre los costes básicos de las actividades, que deben repercutirse en la factura de servicios de acuerdo con la ley. Astic, empresa especializada en la gestión de mercancías internacionales, estima en 4.000 litros el consumo medio mensual de combustible de todos sus camiones.
El Ministerio de Transporte abrió vías para el diálogo después de que el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, prometiera en público la semana pasada que los sectores económicos, así como los individuos, recibirían apoyo si la ofensiva estadounidense e israelí contra Irán se viera afectada negativamente. Así lo expresó también el ministro de Economía, Carlos Bodi, en una entrevista con TVE: “Si nuestra economía acaba teniendo un impacto negativo, estamos preparados para reaccionar y tomar las medidas necesarias, tal y como hicimos en 2022”, aseguró.