CEOE y Cepyme redoblan su oposición a las propuestas gubernamentales: Las patronales anunciaron este martes que no participarán en una reunión convocada este jueves por el Ministerio de Trabajo para discutir el proyecto “democratización de las empresas”, con el que Yolanda Díaz busca, en palabras de la administración, regular el acceso de los sindicatos a los consejos de administración de las empresas. Con esta postura, los empresarios han elevado el tono de su oposición al gobierno: ya no sólo están en desacuerdo (como con el salario mínimo y otras reformas recientes) o se dan por vencidos una vez que comienzan las negociaciones (como con las indemnizaciones por despido). Esta vez ni siquiera asistirán a la primera reunión.
Las patronales dijeron en un comunicado conjunto: “Teniendo en cuenta la conferencia de democratización empresarial prevista para el 12 de marzo del próximo año y la reunión extraordinaria del Consejo Ejecutivo de este lunes, CEOE y Cepyme consideran que la propuesta del Ministerio de Trabajo representa un nuevo acto intervencionista y vulnera los derechos de propiedad privada”.
El 2 de febrero, el Partido Laborista presentó un informe encargado por un panel de expertos para abordar esta cuestión de la reforma, que es la base para una futura reforma legislativa y tiene pocas opciones de éxito en el Parlamento. El texto recomienda que el Gobierno apruebe un modelo de cogestión empresarial en el que un tercio de los puestos del consejo de administración serían ocupados por empleados de empresas de entre 50 y 1.000 empleados; y, en las empresas más grandes, ocuparían la mitad de los puestos en el órgano de administración de la empresa. Pero su propuesta va un paso más allá en términos de participación, al exigir a los ejecutivos que desarrollen un plan para dar a los empleados acceso a la propiedad de la empresa y al menos el 2% de sus acciones a su disposición (en empresas con 25 o más empleados).
La asociación patronal comentó que “en un momento en que el conflicto armado en Medio Oriente amenaza con desencadenar una nueva crisis económica global, sorprende que el Partido Laborista se haya concentrado una vez más en un ataque populista y profundamente ideológico contra la comunidad empresarial, con repercusiones potencialmente negativas”. La asociación, presidida por Antonio Garamendi y Ángela de Miguel, lamenta: “Este tipo de ataques sólo crearán mayor desconfianza y obstaculizarán las inversiones en nuestro país”.
Según la patronal, “elevar la falta de democracia en el seno de la empresa, para restaurar el modelo socioeconómico propio de regímenes autoritarios pasados, implica al mismo tiempo un nuevo desprecio por la negociación colectiva, que es precisamente uno de los espacios más verdaderamente democráticos que existen actualmente y de esta naturaleza también recogido en la Constitución Española”.
También explicaron que el enfoque del Partido Laborista violaba el artículo 38 de la Constitución “el principio de salvaguardar la libertad comercial” y subrayaron que “la ley de los trabajadores también otorga a las empresas la capacidad de organizarse y gestionar, y esta cuestión también ha sido gravemente eludida”.
Los empresarios concluyeron: “Ante todos estos temas, el Comité Ejecutivo ha decidido no asistir a la mesa pública de negociación sobre la democratización de la empresa y seguir apoyando la negociación colectiva como un espacio para el entendimiento y defensa de los principios constitucionales”.