“Los Domingos” se diferencia de otras películas españolas por su ambientación. Pocos proyectos consiguen acceder al ambiente íntimo de un convento de clausura y mostrar la vida de las monjas. La misma discreción se aplica a otros sitios religiosos, … Como una parroquia.
Por su trascendencia, el largometraje de Alauda Ruiz de Azúa fue nominado al Premio Goya a la Mejor Dirección de Producción, además de estar nominado en otras 12 categorías. El premio reconoce la gestión integral, logística y financiera de un proyecto audiovisual.
En este caso, el beneficio es obtener la cesión de estos espacios de rodaje y minimizar el impacto de los rodajes en la vida comunitaria.
La película se rodó íntegramente en Vizcaya, en el País Vasco. En concreto, el equipo viajó a las ciudades de Guernica y Getxo para dar vida a Ainara y la familia Arzaga. Todos los lugares de rodaje están presentes y se pueden ver aquí, desde el apartamento familiar hasta el monasterio al que el joven protagonista quiere entrar.
Convento de Santa Clara en Guernica, el nuevo hogar de Ainara
Una de las escenas clave de la película es cuando Ainara acude a un convento para realizar su vocación y conocer la vida de una monja de clausura. Estas escenas fueron grabadas en el Monasterio de Santa Clara de la localidad de Guernica.
Fue fundado en 1619 en el sitio de un convento de Beguin que existía desde el siglo XV. Se compone de una iglesia y un anexo y alberga a la comunidad pobre de Clara desde hace 600 años. Los registros indican que aquí vivió en el siglo XVI una comunidad de monjas terciarias o isabelinas ordinarias.
En 2023, la comunidad cerró. Las ocho monjas que lo componían eran todas octogenarias, enfermizas e incapaces de mantener el ritmo de vida de su profesión; por lo que los enviaron al convento de Santa Clara en Alnedo, Navarra.
Al año siguiente, el monasterio pasó a manos del gobierno vasco. Se llegó a un acuerdo con las monjas para adquirir el convento, la iglesia y el terreno posterior, “un lugar lleno de historia y significado”. El ex lendakari Iñigo Urkullu explicó durante el acto que fue uno de los pocos edificios de la localidad que sobrevivió al bombardeo de 1937. Durante la guerra se guardaron aquí para su conservación documentos de gran importancia histórica.
Desde su traslado se ha convertido en una sucursal más del Museo de la Paz de Guernica. Los vecinos recuerdan otras curiosidades del convento relacionadas con su historia, como que hace 200 años las hermanas iniciaron la tradición de servir chocolate caliente en la casa del ayuntamiento.
Con el tiempo, la arquitectura original del templo ya no pudo conservarse y fue reconstruido en 1890 para mantener su integridad. El estilo neogótico se utiliza para combinar la apariencia antigua con el uso de técnicas de construcción modernas.
Quien pueda visitar la iglesia abacial verá en su interior el retablo conmemorativo de Santa Clara. Junto a la imagen principal hay otras imágenes más pequeñas en honor a San Francisco de Asís, los Sagrados Corazones de Jesús y María, Santa Casilda, San Clemente, San Roque, San José y San Antonio de Padua. Las vidrieras permiten que la luz se filtre a través de las altas paredes. El coro está cerrado por puertas de madera y cuenta con un órgano de tubos de 1910.
Parroquia Familiar de “Los Domingos”
El equipo técnico de “Los Domingos” también tiene acceso a la Parroquia Santo Redentor. Este templo está situado en el barrio de Argota de Getxo, y a diferencia del monasterio deshabitado, este lugar sí cuenta con una intensa vida comunitaria.
«Estuvieron cinco días grabando. Tuvimos que cerrar toda la parroquia y trasladar las misas a la iglesia de la residencia del Beato Domingo Iturrate. La iglesia, el estacionamiento y el terreno parroquial se convirtieron en un conjunto completo”, recordó el padre Cordo Arzola, párroco, en COPE.
Se requiere tranquilidad en los alrededores y se han realizado adecuaciones en espacios como el restaurante, vestuarios y salas técnicas. “Voltearon toda la iglesia… pero dejaron todo muy lindo e impecable. No tuvimos ninguna queja. Al contrario, fueron muy cuidadosos con el espacio”, dijo el padre.
El espacio tiene capacidad para 1.000 personas y pertenece a la Orden de la Santísima Trinidad. Fue inaugurado en 1973, y más de 50 años después recibió la llamada de Alauda López de Azúa.
El director buscaba una estética concreta que también fuera posible a nivel técnico. El sacerdote también recordó que los realizadores le pidieron constantemente que se asegurara de que las escenas respetaran las realidades litúrgicas, especialmente durante las escenas de misa.
Este templo de estética modernista es obra de los arquitectos Javier Aristegui y Pedro Ispizua. Está construido con ladrillo visto y hormigón. Destaca por sus 23 vidrieras y una estatua de madera de Cristo de más de seis metros de altura en el altar, esculpida por el artista Segundo Escolar. El altar mayor combina suelo blanco con madera oscura.