La inseguridad que sienten millones de inquilinos a la hora de gestionar los alquileres en Europa preocupa al máximo organismo del continente. Según cifras oficiales administradas por el Parlamento Europeo, el 40% de los ciudadanos de la UE (aproximadamente 180 millones de personas) viven en viviendas de alquiler. Un grupo, es decir, el de los inquilinos, en el que los jóvenes son mayoría; no por ocupación, sino por falta de capacidad financiera para comprar una casa. En respuesta a la incertidumbre, se espera que los legisladores comunitarios aprueben pronto un informe que anime a los estados miembros a condenar los abusos que obligan a muchos inquilinos a vivir en “condiciones inapropiadas, inseguras o insalubres”.
El Parlamento Europeo también ha pedido una mayor transparencia en el sector del alquiler privado reforzando la legislación nacional en cada país. Este apoyo adicional también exige que los propietarios defiendan los derechos de propiedad privada, incluidos junto con otras demandas (mejorar la oferta, reducir la burocracia y movilizar más recursos económicos europeos) en un documento elaborado por el Comité Especial de la UE sobre la Crisis de la Vivienda.. Los principales elementos del texto fueron presentados este viernes en Madrid y serán votados en el pleno de Bruselas el próximo 10 de marzo.
El informe, en el que participan partidos de todo el espectro y cuenta con el respaldo de ambos grupos mayoritarios, reúne elementos dispares en sus 95 páginas para esbozar la verdadera escala de la crisis inmobiliaria que está asolando Europa. El marco para el desarrollo de diferentes actuaciones surge de la urgente necesidad de incrementar el parque inmobiliario actual. La Comisión proyecta que el déficit actual en todo el continente será de 10 millones de hogares. Esta escasez ha provocado que los precios de compra y venta aumenten un 61% entre 2010 y 2025; Los alquileres han aumentado un 29% durante el mismo período, según datos oficiales. Los cócteles han provocado que la edad de emancipación de Europa se estanque en 26 años; en España, ese número ha aumentado a 30.
Debido a esta congestión del tráfico, los inquilinos se encuentran en muchos casos atrapados en una espiral inflacionaria, en la que ahora el Parlamento Europeo quiere intervenir. Si bien el propósito más amplio de todas las recomendaciones contenidas en el informe es simplemente brindar orientación a los Estados miembros con poderes en la materia, primero deben ser filtradas a través del plenario. Se espera que el Parlamento Europeo vote dentro de dos semanas y el texto tendrá consenso popular y socialdemócrata. “Es un éxito que hayamos podido aprobar una visión común”, celebró Borja Giménez, eurodiputado del Partido Popular Europeo y miembro del comité especial que elaboró el informe. “Ésta es una visión complementaria que debe servir de base para dar los pasos necesarios”, añadió.
información desactualizada
“El informe está lejos de ser perfecto, pero hay algunos aspectos positivos que queremos resaltar y llevar adelante”, dijo Alicia Homs, miembro del comité y eurodiputada del grupo Alianza Progresista Socialista y Demócrata. “Creemos que hay que reforzar el papel de los inquilinos. Los jóvenes viven principalmente en viviendas de alquiler y también en viviendas compartidas. Este es un problema que afecta gravemente a la desigualdad social”, explica. Un primer borrador del informe fue criticado por centrarse en soluciones para los propietarios, aunque en la versión final se incluyó una defensa de los derechos de ambas partes.
Corregir la falta de información fiable y actualizada sobre la situación real del mercado inmobiliario es clave para cualquier medida política destinada a afrontar esta crisis. Esta reflexión ha sido reconocida por muchos agentes del sector inmobiliario y también ha sido trasladada al Parlamento Europeo. Una propuesta para abordar este problema es otorgar a Eurostat (la Oficina de Estadísticas Comunitarias) la responsabilidad de recopilar, coordinar y difundir datos sobre vivienda en la UE.
Además de esta reformulación, el informe recomienda la creación de una plataforma digital europea específica, gestionada a partir de datos de Eurostat; la publicación anual de un Informe Europeo sobre la Vivienda basado en estos datos; y nuevos proyectos piloto de investigación dirigida por la Comisión. “Sin datos, no podemos implementar políticas”, admitió Jiménez. A pesar de esta evidencia, el documento no establece un plazo para alcanzar estos objetivos.
recortes de impuestos
Otro pilar fundamental del paquete de recomendaciones aborda la necesidad de impulsar la industria de la construcción, para lo que recomienda recortes de impuestos para dinamizar el sector. Entre ellas se incluyen reformas de la Directiva del IVA, que permiten aplicar tipos de IVA ultrabajos al suministro y la construcción de viviendas. Todo esto “forma parte de las políticas sociales desarrolladas por los estados miembros”.
Entre otras cosas, los eurodiputados han pedido una asignación específica de fondos en el plan de vivienda asequible “para mejorar el rendimiento energético de los edificios residenciales y eliminar la pobreza energética”; y reducir la burocracia en la construcción de unidades residenciales. En este sentido, el texto llama a implementar trámites digitales y exige a las autoridades tener hasta 60 días para responder cuando el otorgamiento de licencias esté relacionado con propuestas de vivienda sustentable y asequible.