Este jueves, el PP y Vox del Ayuntamiento de Alicante han votado rechazar las objeciones del alcalde de la ciudad, el popular Luis Barcala, a petición de los partidos de izquierdas PSPV-PSOE, Compromís y EU-Podem, responsabilizándolo políticamente de irregularidades en la adjudicación de viviendas públicas en Playa San Juan.
Antes del pleno municipal se celebró una concentración de protesta en la plaza del Ayuntamiento, en la que decenas de personas exhibieron carteles con la imagen de Baccarat y el lema “Vivienda pública y social”. No hay concesiones ni privilegios.
Tres partidos de izquierda defendieron en el pleno ordinario una declaración institucional en la que coincidieron en que la gestión de la popular empresa Baccarat “es incompatible con los principios de integridad, imparcialidad y buen gobierno” en su gestión de las promociones de vivienda pública de Lesnaus, lo que ha provocado la dimisión de varios, entre ellos la concejala de Urbanismo Rocío Gómez (PP), y la apertura de una investigación ante los tribunales.
La propuesta está pendiente de la votación de Vox, que ha pedido la dimisión del alcalde del PP desde que estalló el escándalo, y hoy su portavoz Carmen Robledillo ha asegurado que aunque siguen pidiendo la salida de Barcala porque creen que el caso levanta “sospechas de corrupción” en el sector de la vivienda pública, no apoyan el veto porque quieren evitar “la participación en un escenario político de izquierdas” que creen que apunta a la “farsa” como “arma electoral”: “No promoveremos esta estrategia.” se ha enfatizado.
En defensa de la iniciativa, la portavoz del Partido Socialista, Ana Barceló, calificó de “obscena y repugnante” la adjudicación de viviendas públicas, insistió en que el alcalde “no fue una víctima” y le instó a aclarar “si sabía o no”, aunque consideró que en ambos casos la única solución era que dimitiera, mientras que Compromís afirmó que Barcala “lo sabía todo y lo ocultaba” y estaba “participado en una profunda corrupción”. Manolo Coppe (EU-Podem) citó como motivo de su dimisión “restablecer la dignidad de la ciudad y del ayuntamiento”, porque sus acciones “violaban los intereses particulares de la ciudadanía”.
En defensa del Baccarat, la portavoz del Partido Popular, Mari Carmen España, acusó a la oposición de intentar “debilitar personalmente” al alcalde inventando un “relato” destinado a dañar su “honor”, pese a la creencia generalizada de que “lo dio todo por la ciudad”.
Críticas a Vox desde la izquierda
Tras la votación, el portavoz municipal de Compromís denunció que “Vox se ha convertido en cómplice político de los planes públicos de vivienda” porque “ha salvado a Baccarat y demostrado que no le importa la ética, la verdad y la transparencia”. Maas afirmó que PP y Vox son “lo mismo”, criticando que “llevan casi ocho años salvando el Baccarat, bloqueando investigaciones y promoviendo políticas que destruyen nuestras ciudades, debilitan los servicios públicos y crean desigualdades”.
Para el portavoz de Comprom, “los que callan están financiados”, preguntando “qué esconden” y advirtiendo que seguirán exigiendo “la dimisión de Bacarra” porque “no merece seguir siendo alcalde”.
Esquerra Unida Podem lamenta que “las incoherencias políticas de Vox son ya innumerables y no es de extrañar que hayan vuelto a hacer lo que se ha convertido en su seña de identidad: en valencianos pidieron con titulares la dimisión de Luis Baccarat, mientras que en el ayuntamiento de Alicante le apoyaron con votos”.
Según la organización, “una cosa es sobreactuar cuando hay cámaras, pero otra la realidad de la toma de decisiones”, y añade: “Aquí no hay voluntad de cambio, el Partido Popular tiene un apoyo político claro, por lo que todo sigue igual. Al final bastó con el pitido de Madrid: ahora están negociando en otras ciudades que hace unas semanas. Lo que dijo Alicante es más importante. Se habla mucho de que no se dejan domar pero cuando llega la presión les obliga”. “Apoyar a quien señalan y luego intentar taparlo con declaraciones anticorrupción vacías, no se puede exigir responsabilidades en Valencia por la mañana y garantizar a quienes deben rendir cuentas en Alicante”.