Los cuerpos de dos niñas haitianas fueron encontrados en la cisterna Casa Hogar “Patos” administrada por el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de las Familias (DIF) en el estado de Oaxaca. La Fiscalía del Estado informó este martes que inició una investigación criminal sobre el incidente, señalando que información preliminar indica que menores de edad se encontraban jugando en un área cercana a la fosa séptica. El gobernador del estado, Salomón Jara Cruz, a través de una publicación en su red, anunció la destitución de tres funcionarios por el caso: la gerente general del DIF Oaxaca, Maribel Salinas Velasco, la coordinadora de albergues de la entidad, Cristina Ramírez Vargas, y el director del albergue.
La opacidad de la administración del DIF de Oaxaca se extiende más allá de esta tragedia. Hace apenas unas semanas, personal de la agencia denunció abuso psicológico y explotación laboral de niños bajo custodia del DIF. En ese momento, los cargos se presentaron contra Cristina Ramírez, ahora despedida, y otras dos personas que se desempeñaban como jefes de departamento en dos hogares de acogida. Tras las acusaciones, las autoridades negaron todo y dijeron que el Observatorio de Derechos Humanos de Oaxaca había confirmado días antes que no había violaciones de derechos humanos contra niños en el sistema DIF. “La dependencia estatal realizó entrevistas in situ y no encontró abusos, tratos degradantes o discriminación contra niñas, niños y adolescentes”, destacó el gobierno en un comunicado.
Las quejas de los trabajadores destacaron que los supervisores obligaban a los niños a preparar comida para venderla en la vía pública y, si se negaban, los encerraban en una habitación y los aterrorizaban psicológicamente. En un video que circuló en las redes sociales, un empleado también reveló que el director de uno de los albergues ordenó castigos para los niños, incluido obligarlos a llevar baldes llenos de agua a sus habitaciones para bañarse durante un mes, luego de que los funcionarios cortaron el flujo de agua, dejando las duchas inutilizables. “Los niños pequeños que no podían soportarlo agarraron los cubos con los que estaban trapeando”, exclama en el vídeo.
Yarib Hernández, abogada del estado de Oaxaca que protege los derechos de niñas, niños y adolescentes, declaró que la destitución del director del albergue y de su coordinador y su traslado al Ministerio Público fue una respuesta a “la responsabilidad de esclarecer lo sucedido”. “No puede haber omisiones. Si las hay, habrá consecuencias”, afirmó. Hernández insistió en conferencia de prensa que “habrá una revisión integral de la infraestructura y las condiciones regulatorias de todos los centros médicos del estado”.
En un comunicado emitido este martes tras la muerte de dos menores de origen haitiano que vivían con su madre, las autoridades resaltaron que hace unos días se inició un proceso por su desaparición, en el que participan la Fiscalía Especializada para la Justicia de Niñas, Niños y Adolescentes y la Fiscalía Especializada para Delitos contra las Mujeres por Razón de Género. Insistieron: “El poder judicial ya cuenta con información suficiente para establecer la primera presunción legal en el caso, que el trabajo se realizó desde una perspectiva de género, prestando especial atención al niño, priorizando el interés superior del niño y brindándole la mayor protección posible”.