El producto interno bruto (PIB) de México se aceleró levemente a fines de 2025, impulsado por la actividad industrial y los servicios, con un crecimiento al final del año de 0.8% mejor de lo esperado. El Instituto Nacional de Geografía Estadística (Inegi) detalló este lunes que la economía creció un 0.9% entre octubre y diciembre, su mejor desempeño del año.
De esta forma, el instituto revisó ligeramente al alza su previsión puntual para 2025, hasta el 0,7%. Con los resultados, el país desestimó las predicciones de una recesión en medio de la incertidumbre comercial alimentada por los aranceles de su principal socio comercial, Estados Unidos. Sin embargo, los indicadores en áreas clave siguen siendo débiles.
La actividad secundaria centrada en la transformación industrial (particularmente orientada a la exportación) aumentó un 0,9% respecto al trimestre anterior. Lo mismo ocurrió con el sector terciario, que incluye servicios empresariales y financieros, que evidenció su modesto crecimiento. Por su parte, el PIB de la industria primaria, dominada por la agricultura y la ganadería, cayó un 1,4%, arrastrando a la baja el desempeño trimestral global.
En el panorama anual, la actividad primaria creció un 4,2% en 2025. En cambio, la actividad secundaria cayó un 1,3%, siendo la minería la que tuvo el peor desempeño con un -6,5%. Por otro lado, el comercio minorista (4,3%), los servicios de entretenimiento (11%) y los servicios médicos (4%) apoyaron el crecimiento de la industria terciaria del 1,3%. Las industrias con mayores caídas fueron: alojamiento temporal y servicios de preparación de comidas (-2,8%), comercio mayorista (-1%) y manufactura (-0,7%), que aportaron casi el 10% del PIB.
Los datos anuales mostraron que la economía creció un 1,8% en el trimestre en comparación con el mismo período de 2024. Aunque el crecimiento del país se aceleró en el cuarto trimestre, el mercado todavía espera un crecimiento relativamente débil de menos del 2% en 2026, en respuesta a las preocupaciones sobre la revisión del Tratado Comercial de Estados Unidos, México y Canadá (TMEC).
“De cara al futuro, se espera que la actividad económica enfrente dificultades a medida que se debilita la confianza empresarial”, escribió el analista de Goldman Sachs, Alberto Ramos, en una nota de mercado. “En el lado positivo, los aumentos significativos en el salario mínimo y la resiliencia del mercado laboral deberían brindar cierto apoyo a la demanda interna. Se espera que la inversión continúe viéndose afectada por la incertidumbre en el país y en el extranjero, particularmente relacionada con la dirección de la política comercial de Estados Unidos y la revisión del T-MEC”, añadió.