El invierno es una de las épocas más agradables para la salud de la piel. Los rayos del sol tienen menos impacto en el cuerpo y pueden frenar el envejecimiento natural de la piel. Además, la ropa abrigada nos protege de otros peligros, como … Viento, contaminación y golpes.
Por este y otros motivos más técnicos, los expertos recomiendan utilizar estos meses para aquellos tratamientos agresivos que suponen peligros adicionales a la luz solar y la exposición durante el verano.
Es hora de tratar el melasma, la depilación láser y los peelings químicos. Hoy nos centramos en el primer caso.
Leire Barrutia es médica especialista en dermatología médico-quirúrgica. Tiene una maestría en dermatología cosmética y cuenta con más de 1,2 millones de seguidores en redes sociales como YouTube, TikTok e Instagram.
Se hace eco del consejo de otros expertos: más vale prevenir que curar cuando se trata de problemas de la piel, especialmente el melasma.
Cómo cuidar el cloasma en invierno.
«¿Tienes melasma? El mejor momento para empezar el tratamiento es ahora, en estos meses en los que hay menos luz solar, así podemos hacer un tratamiento intensivo y ayudar a evitar que se vuelva a desencadenar al principio de los meses en los que hay más luz solar”, explica.
Escribe un plan de cinco pasos para unificar tu piel y evitar manchas más grandes y oscuras.
El primer paso que prescribe es “incorporar el retinol a nuestra rutina de cuidado de la piel”. Explica que el retinol, un ingrediente activo que utilizamos por la noche, puede tener un impacto diferente sobre las manchas.
“Por un lado crea un efecto peeling progresivo que rejuvenece la piel, eliminando así la capa pigmentaria superficial, pero también nos ayuda a estabilizar los melanocitos, las células encargadas de producir el pigmento, que son muy activas en el melasma”, apunta.
El dermatólogo añade que el producto “ayudará a distribuir el pigmento de manera más uniforme por la piel y a equilibrar otras funciones de la piel, la función del sebo, la función de barrera, la inflamación”, lo cual es crucial para que los melanocitos mantengan la calma y no empiecen a producir demasiado pigmento.
Además de los retinoides, Leire Barrutia recomienda utilizar en su rutina de cuidados matutinos “cosméticos despigmentantes que contengan ingredientes como vitamina C, ácido tranexámico, niacinamida, ácido kójico o arbutina”.
Rutina de piel para prevenir y cuidar el melasma
“El tercer paso, crucial, es aplicar un buen protector solar después de usar maquillaje despigmentante”, apunta. En cuanto al protector solar, “no sirve cualquier protector solar”, “necesitamos un protector solar de amplio espectro que nos proteja bien tanto de la radiación ultravioleta como de la luz visible”. Si es posible, utiliza un corrector ligero para suavizar esas manchas.
El cuarto paso es cuidar la salud de tu piel a través de la dieta. “Fotoprotección tópica completa con fotoprotección oral”, afirma el dermatólogo. Señala ingredientes como la quilla de aguas bravas, “que nunca sustituirá a la fotoprotección tópica, pero sí la optimizará”.
«El último paso es darle a la piel una buena limpieza y exfoliación. Esto nos ayudará a optimizar la renovación celular, que es clave para la apariencia y salud de su piel. Este paso ayuda a “permitir que el resto de ingredientes que utilizamos cada día lleguen a capas más profundas de la epidermis y trabajen más”.