María Jesús Montero, secretaria general del Partido de los Trabajadores Sociales de Andalucía y vicepresidenta primera del Gobierno de Pedro Sánchez, prometió este sábado durante una campaña electoral en la capital, Jaén, que si llega a ser presidenta de la junta andaluza introducirá la Ley de la Lengua Andaluza, creará más plazas de Formación Profesional (FP), derogará la Ley Universitaria de Andalucía, conocida como LUPA, aprobada recientemente en el Congreso de Andalucía, y solicitará el traslado de Sercañas.
En su intervención, Montero defendió la necesidad de que la Ley de la Lengua Andaluza “promueva, estudie y transmita lo que los andaluces siempre hemos valorado: el orgullo de expresarnos, sin complejidades, de poder defender nuestros orígenes”. “Tenemos que seguir luchando contra los tópicos”, afirmó el secretario general de los Socialistas Andaluces.
“Ser andaluz o defender el andalucismo no significa ir contra otros que quieren aumentar el nivel de autonomía. Ser andaluz es defender la autonomía andaluza”, afirmó el vicepresidente, que ha ejercido el cargo de presidente de Andalucía durante los últimos ocho años. Popular Juanma Moreno no hizo “absolutamente nada” para avanzar en la autonomía y desarrollarla a través de la Ley de Autonomía. Moreno Bonilla aún no ha convocado elecciones, que deberán celebrarse antes del verano.
“Merecemos más de lo que hoy ofrece la Junta de Andalucía. Para nosotros la identidad andaluza que representa el 28F es la forma de celebrar las fiestas, sí; o la romería, sí, pero más que eso. No hay nada más identificable como andaluz que escuchar hablar a los andaluces”, afirmó.
En el ámbito educativo, la ministra de Hacienda también prometió crear más plazas de formación profesional, ya que “cientos de miles de jóvenes no pueden estudiar carreras de FP porque la Junta de Andalucía prefiere que la formación profesional sea privada” y “las familias no pueden afrontar los 10.000 euros del módulo porque tienen que hipotecar su casa para matricular a sus hijos”. En el sector universitario, ha anunciado que “derogaremos las leyes que menoscaban” las universidades establecidas, haciendo referencia explícita a la Ley de Universidades de Andalucía (LUPA) que “dota recursos a la ciudadanía”.
Finalmente, anunció que, como presidenta del Consejo de Administración, “facilitaremos el traspaso de la red Circañas para que, como el resto de España, podamos gestionar Circañas desde Andalucía. Con ganas, ambición e inversión, confiando en la gestión del poder en Andalucía”.
Montero afirmó que el espíritu del 28 de febrero era “la llamada a la igualdad” y la defensa de los asuntos públicos, asegurando que “defender Andalucía es defender los servicios públicos”. Frente al modelo del PP que Montero definió como “folclor vacío” y “privatización encubierta”, el líder socialista anunció una serie de medidas centradas en la autonomía y en salvar los derechos de los ciudadanos.
En otro orden, Montero calificó de “gravísima” las condiciones de salud que vive la comunidad, como lo demuestran “fallas sanitarias” y fallas en los sistemas, como la crisis de detección del cáncer de mama. En este sentido, anunció un claro impulso a la Ciudad Salud de Jaén, un proyecto que “Moreno siempre había guardado en un cajón” y que el socialista considera crucial para la modernización sanitaria de la provincia.
Además de estas “deficiencias” de la política andaluza, Montero también responsabilizó a Moreno Bonilla, líder y presidente de la junta directiva del Partido Popular de Andalucía, de rechazar “deliberadamente” el alivio de la deuda y los nuevos modelos de financiación. Montero recordó que el Gobierno español se ha ofrecido a reducir la deuda de Andalucía en 19.000 millones de euros y proporcionarle una financiación adicional de 5.700 millones de euros al año.
“¿Cómo pudo Moreno Bonilla negarse a cancelar las hipotecas en Andalucía simplemente porque la propuesta venía del Partido Socialista Obrero Español?” preguntó. Montero no se anduvo con rodeos: “Como presidente de la junta firmaré este acuerdo porque la sanidad, la educación y la dependencia en Andalucía se merecen este dinero”.
Antes de intervenir, Julio Milán, alcalde socialista de Jaén, ha agradecido el compromiso del Gobierno central pese a la “inacción” de la comisión. “Moreno no puede ceder 19.000 millones de euros en nuestro nombre mientras nos niega los tranvías, la Ciudad de la Justicia o la financiación de nuestras universidades públicas”, critica Milán, que aseguró que Jaén “no se rendirá” ante el abandono del PP y que ningún proyecto local recibe financiación propia del Gobierno regional.
Asimismo, Juan Latorre, secretario general del Partido Socialista Obrero de Jaén, calificó la postura del presidente andaluz de “andalucismo pastoral”. “El currículum de Moreno Bonilla en Jaén es una pizarra en blanco; frente a su nula experiencia en gestión, María Jesús Montero tiene un excelente historial a la hora de captar financiación europea, mejorar las conexiones y proteger carreras como la ingeniería biomédica del desprecio de las juntas”, afirmó Latorre, reiterando que la provincia necesitaba de la “responsabilidad histórica” de Montero para reconstruir la ciudadanía.