El BBVA y su expresidente, Francisco González, serán juzgados por el caso Villarejo. La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional consideró que existían elementos suficientes para establecer la entidad como persona jurídica, así como la persona que ejerció como máximo responsable del banco hasta 2018, así como otra decena de ex altos cargos del banco, para ser juzgados por sospechas de cohecho y descubrimiento y revelación de secretos, derivados del empleo del comisario jubilado José Manuel Villarejo para espiar a empresarios, políticos y periodistas durante más de 13 años.
El magistrado desestimó el recurso interpuesto por BBVA, González y otros ex directivos de la entidad vasca contra el auto dictado hace más de un año (20 de junio de 2024) por el ex juez de instrucción Manuel García Castellón, que finalizó en octubre de 2018. La investigación se inició en marzo y alega que la entonces dirección directiva del banco tenía conocimiento de las órdenes dictadas al ex policía, que recibió más de 10 millones de euros entre 2004 y 2017.
BBVA será la primera, y al menos de momento, la única empresa del Ibex 35 en ir a juicio por el caso Villarejo. La treintena de investigaciones que constituyen los motivos macroscópicos del trabajo privado desarrollado por el comisario en cuestión durante su etapa activa en la Policía Nacional afectó también a otros selectivos, como Repsol, CaixaBank e Iberdrola, aunque ninguno de ellos, ni siquiera su primer espada, se vio obligado a comparecer ante los tribunales. Los dos primeros fueron despedidos tras comprobar sus circunstancias cumplir (Cumplimiento Normativo) el trabajo transcurría con normalidad y los presidentes de ambas empresas no tenían un conocimiento detallado de la misión de Villarejo. En el caso de la eléctrica, sólo se investigó a la filial de energías renovables, aunque esa unidad finalmente fue archivada por prescripción, al igual que ocurrió con los altos directivos, entre ellos su presidente Ignacio Sánchez Galán.
La responsabilidad penal por la contratación de los servicios de Villarejo quedó así limitada a la conducta del exjefe de seguridad corporativa, si bien los jefes de seguridad de Repsol y CaixaBank, así como el propio Villarejo, fueron absueltos; Iberdrola aún está a la espera de una audiencia oral. Un artículo aparte se centró en el trabajo del ex policía para Planeta y terminó con un desenlace similar, ya que el tribunal consideró inadecuado condenar al ex jefe de seguridad y al director de servicios jurídicos de la empresa.
En la investigación sobre el BBVA, el juez de instrucción enumeró una larga lista de investigados a los que proponía procesar. Además del banco y su expresidente, acordó continuar el proceso contra el exdirector general Ángel Cano; el jefe de seguridad corporativa, Julio Corrochano, quien era considerado el vínculo entre el banco y el comisionado de jubilaciones; Eduardo Ortega, entonces director de servicios jurídicos; Eduardo Arbizu, responsable del departamento de regulación y control interno de BBVA, o Joaquín Gortari, responsable de auditoría interna hasta marzo del año pasado; Antonio Béjar, expresidente de la DCN (Distrito Castellana Norte); ex oficial jurídico del Banco José Manuel García Crespo; un empleado que permaneció en contacto con el círculo de Villarejo hasta 2018, cuando el expolicía ingresó en prisión temporal.
El séquito de Villarejo incluía al juez que dijo que el comisario retirado debería ser juzgado; el abogado Rafael Redondo, su socio en el despacho Cenyt a través del cual se realizaban espionaje e investigaciones; el ex inspector de policía Antonio Bonilla y agentes de la Policía Nacional.
Resuelto el recurso de apelación, el Juzgado Central de Instrucción Sexto quedó facultado para enviar la causa a juicio y ordenó el inicio de juicio oral, colocando formalmente al imputado en el banquillo de los acusados. Sin embargo, la resolución no podrá ser difundida hasta que la Fiscalía Anticorrupción presente sus conclusiones provisionales. El auto deberá incluir los hechos del proceso y las distintas excepciones de condena. Si bien las autoridades públicas decidieron mirar primero los estándares de los tribunales penales antes de proponer las sanciones que debían imponerse a cada acusado, los cargos privados sí contaron su historia y exigieron penas de cárcel para los altos cargos del BBVA y distintos grados de severidad para el banco, desde la responsabilidad civil asociada hasta multas e incluso la disolución.
A lo largo de los 11 procedimientos, la Sección III analizó las pruebas recabadas por los investigadores que propusieron procesar a los antiguos dirigentes del banco, a su exjefe de seguridad, al exjefe de policía Julio Corrochano y a mandos policiales vinculados a Villarejo.
La Sala, en línea con la Fiscalía Anticorrupción, también desestimó el recurso de BBVA y aceptó los argumentos del profesor de que el supuesto desconocimiento del banco no era creíble.
(Noticia en desarrollo. Habrá ampliación)