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Madrid, 20 de febrero (Medios europeos)-
Las fuerzas de seguridad del valle del Támesis iniciaron el viernes por la mañana una nueva búsqueda en Royal Villas, la antigua residencia del príncipe Andrés Mountbatten-Windsor, perteneciente a la familia real británica. Un día antes, el príncipe Andrés Mountbatten-Windsor fue arrestado y puesto en libertad por su relación con el fallecido empresario y delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein.
Información recogida por la cadena de televisión británica BBC mostró que Andrés abandonó la comisaría de la localidad de Aylsham 11 horas después de su detención y realizó un nuevo registro horas después. El caso generó controversia en el Reino Unido y no tuvo precedentes.
Durante la jornada del jueves, la policía llevó a cabo registros en una mansión en Berkshire y en Sandringham House en Norfolk, donde también tiene su sede la familia real.
La investigación gira en torno a “conductas inapropiadas en el ejercicio de cargos públicos” y se alega que proporcionó a Epstein información sensible del gobierno británico mientras era enviado comercial. La investigación también incluyó su presunta participación en casos de trata de personas.
Su arresto, que coincidió con su 66 cumpleaños, se produce pocas semanas después de que la familia real iniciara un procedimiento formal para revocar el título de Andrés, quien había sido desalojado de la mansión donde vivía en Windsor, al oeste de Londres, una medida que se consideró “necesaria” a pesar de que Andrés seguía negando las acusaciones en su contra.
El propio Andrés anunció en octubre de 2025 que renunciaría a sus títulos, incluido el de Duque de York, porque creía que las “acusaciones en curso” en su contra distraían la atención del trabajo del Rey y la Familia Real. Ya en 2019 anunció que abandonaría las actividades públicas debido al escándalo.