Depósitos bancarios españoles: rentabilidad media del 1,6% ante el aumento de la inflación
Según estadísticas del BCE a finales de 2025, los depósitos bancarios españoles ofrecen actualmente a los hogares un tipo de interés medio del 1,64%. Durante el mismo período, el índice de precios al consumo fue del 2,9%. Para quienes optan por productos habituales, esta diferencia significa una pérdida real de poder adquisitivo.
La brecha negativa entre rentabilidad e inflación no es temporal. Se ha mantenido sin cambios desde el pico del ciclo de subidas de tipos y el inicio de la estabilización monetaria. Aunque la facilidad de depósito del BCE tiene un tipo de interés oficial del 2% y un tipo de referencia del 2,15%, esta mejora aún no se ha trasladado plenamente al ahorro minorista.
Menos ofertas, menos competencia por los pasivos
Las instituciones financieras reducen la intensidad comercial de la captación de depósitos. Las razones son estructurales: el negocio crediticio ha vuelto a ser rentable y la liquidez del sistema no requiere el pago de más pasivos.
El coste medio de los depósitos en los principales bancos españoles ronda el 0,6%, incluyendo cuentas remuneradas y otros productos de ahorro. Alcanzó alrededor del 0,9% en 2023 y 2024, pero ha vuelto a niveles cercanos a 2022.
En realidad, sólo una parte limitada del saldo total es a plazo fijo. Según estimaciones del sector, sólo el 16% del volumen de depósitos españoles son depósitos a plazo. El resto queda en cuentas corrientes o productos de bajos salarios.
Lo que pagan hoy los grandes bancos españoles
Las cifras medias muestran las diferencias entre las entidades, aunque todas se mueven dentro de un rango estrecho:
| entidad | Rentabilidad media de los depósitos a plazo |
|---|---|
| caja de ahorros | 1,56% |
| unikaha | 1,58% |
| Banco Sabadell | 1,8% |
| bancos internacionales corp. | 0,97% |
Hace doce meses, algunas entidades superaban el 2% e incluso se acercaban al 3% cuando el tipo oficial era el 4%. La tendencia actual es de estabilidad o una pequeña corrección a la baja.
Depósitos en España respecto a Europa: menores rentabilidades, menores costes crediticios
El rendimiento medio de los depósitos de los hogares en toda la zona del euro alcanza el 1,85%, frente al 1,64% en España. En países como Italia ronda el 2,22%, mientras que en Francia ronda el 2,18% en determinadas áreas de negocio.
Para los depósitos de empresas, los tipos de interés en España son del 1,93%, en línea con la media europea. La diferencia más significativa está en los ahorros minoristas.
El argumento del crédito más barato
La entidad española sostiene que la menor rentabilidad del ahorro se compensa con menores tipos de interés a la hora de emitir préstamos. El tipo de interés medio para comprar una casa ronda el 2,6%, mientras que la media europea es del 3,3%.
El tipo de interés medio de los préstamos al consumo es del 6,54%, ligeramente inferior al 7,15% de la Comunidad. Asimismo, los costes de financiación para las pymes y las grandes empresas son inferiores a la media de la eurozona, en torno al 3,3%.
El rendimiento medio de los préstamos para las principales entidades españolas en 2025 es del 3,51%, frente al 4,21% de hace un año y muy por debajo del máximo de más del 4,4% alcanzado en 2023.
Previsión para 2026: Los depósitos bancarios españoles se mantienen estables pero no mejoran
Las previsiones apuntan a que el tipo de interés oficial del BCE se mantendrá estable en 2026, tras varios años de ajustes dramáticos. Si esto se confirma, no se espera ningún aumento asociado en la rentabilidad de los depósitos de los bancos españoles.
Las estrategias del sector financiero siguen orientándose hacia productos de inversión que generen mayores beneficios, como fondos de inversión o soluciones de gestión patrimonial. Los depósitos garantizados todavía están disponibles, pero las ganancias se han ajustado.
En este contexto, la rentabilidad media de los depósitos bancarios españoles se mantuvo en el 1,6%, excluyendo el incremento del IPC. Mientras la inflación se mantenga por encima de esta referencia y no haya presiones competitivas para acceder a la liquidez, los ahorros tradicionales seguirán generando rendimientos reales negativos.