Belén Rueda estrena ‘El vestido’ y reitera su vinculación con el cine de suspense
Belén Rueda Un regreso al género que la convirtió en uno de los rostros clave del thriller español. después del título Orfanato, los ojos de julia alguien Cuerpola actriz ahora es jefa este vestidodirigida por Jacob Santana.
La película pone a Rueda en la piel de un pintor que atraviesa un momento personal y profesional delicado. Tras su divorcio, tocó fondo y se instaló en una casa marcada por hechos ocurridos hace medio siglo. El misterio y la tensión psicológica cuentan claramente una historia que trabaja con lo que el público percibe antes que los propios personajes.
El proyecto coincidió además con la implicación de su hija mayor, Belén Écija, con quien había trabajado anteriormente. Esta vez, madre e hija volvieron a compartir la historia del tiroteo, contando una historia que se entrelaza con la ficción y la experiencia de vida.
Una carrera llena de inestabilidad
Además del estreno, la actriz reflexionó sobre la realidad del trabajo. Señala que en esta interpretación hay serios factores desestabilizadores. No sólo financieramente. Yo también estoy lleno de emociones.
Castings que no responden y proyectos inciertos
Rueda destacó que no siempre hay respuestas después de las pruebas. Muchos castings cierran sin previo aviso. Comienza el proyecto. Comienza el rodaje. Los intérpretes que esperan llamadas deben permanecer en silencio.
La industria audiovisual española ha experimentado un importante crecimiento en los últimos años, impulsada por las plataformas y las nuevas producciones. Según datos oficiales del Ministerio de Cultura y Deportes, la industria audiovisual se ha convertido en uno de los motores culturales y económicos del país. Sin embargo, esta expansión no elimina la incertidumbre individual.
Consejos para tu hija antes de emprender la carrera de actriz
Cuando su hija mayor le dijo que quería ser actriz, su primera reacción fue de preocupación. Consciente de la exigencia y la falta de estabilidad, Rueda transmitió la importancia de la formación y la preparación continua.
Con el tiempo, ver la fe y la disciplina de su hija apoyó su decisión. Trabajar juntos en diferentes proyectos les permite experimentar la profesión desde perspectivas diferentes pero complementarias.
Belén Rueda y el día que pensó que iba a morir
La actriz está acostumbrada a interpretar miedos viscerales y reconoce que el terror no existe sólo en las novelas. Hace unos 40 años tuvo una experiencia que aún recuerda claramente.
estrecho paso entre el valle y el viento salvaje
Esto sucedió mientras esquiaba con amigos. El grupo debe cruzar de un valle a otro por un camino especialmente estrecho. Las condiciones climáticas fueron desfavorables. El viento impidió la normal marcha y la sensación de calor bajó drásticamente.
En cierto momento, la actriz sintió que no podía continuar. El frío y la dificultad de movimiento daban una sensación real de peligro. Según explica, fue entonces cuando empezó a pensar que podría morir allí.
La experiencia no tuvo consecuencias físicas graves, pero sí dejó una huella emocional. Esta extrema fragilidad de la memoria contrasta marcadamente con la imagen de fortaleza que muchos de los personajes proyectan en la pantalla.
El miedo como herramienta interpretativa
Gran parte de la carrera de Belén Rueda gira en torno a personajes bajo presión. La naturalidad con la que expresa el miedo se ha convertido en una de sus señas de identidad.
Acción desde el corazón
La actriz asegura que no ensaya sus emociones frente al espejo. Considere que este enfoque puede forzar los gestos y restarles autenticidad. Prefiere conectarse con personajes en una dimensión más visceral.
Este enfoque provocó interpretaciones que fueron aceptadas tanto por el público como por la crítica. Aunque su carrera también incluyó la comedia y el drama, el suspenso psicológico se convirtió en un área común.
Ahora, con el estreno este vestidoBelém Rueda vuelve a estar en el centro de una inquietante historia. A la hora de encadenar nuevos proyectos, hay que tener en cuenta que incluso aquellos que representan el miedo en la pantalla grande sintieron en algún momento que el peligro era real.