Hasta ayer, la denuncia de un agente por presunta agresión sexual por parte del jefe de Operaciones de la Policía Nacional, José Ángel González, era como un balde de agua fría entre los 76.700 agentes del cuerpo. “Nuestra situación actual es choque“Nadie se lo esperaba” y “fue una auténtica sorpresa”, respondieron algunos de sus agentes, que pidieron tiempo para conocer los detalles de la denuncia que acababa de conocer en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 8 de Madrid. A medida que avanzaba la tarde del martes se fueron conociendo detalles del caso, como que la mujer con la que mantenía una relación afirmó haber sido víctima de una agresión sexual “con penetración” y fue “coaccionada, directa o indirectamente, por otros altos mandos policiales no para denunciarlo.”
El comisario jefe José Ángel González firmó su carta de renuncia a las nueve y media de este martes, apenas dos horas después de que el sindicato mayoritario JUPOL publicara un mensaje en las redes sociales exigiéndole que “ni un minuto más” continúe como jefe de la Subdirección de Operaciones (DA0), el cargo uniformado más relevante del cuerpo después del jefe de policía.
Después de las consecuencias iniciales, los representantes sindicales de los agentes han comenzado a hacer evaluaciones cautelosas porque el caso acaba de ser archivado y el inspector y González aún necesitan testificar ante el tribunal. Los agentes consultados temieron que el cuerpo policial no fuera procesado por “acciones individuales”, por lo que equilibraron proteger al inspector que hizo la denuncia sin perder el respeto a la presunción de inocencia del comandante recientemente destituido.
“Si la renuncia es para conservar la agencia y facilitar las investigaciones, la consideramos una decisión coherente con los deberes del cargo”, dijo el miércoles Ana Alarcón, portavoz del Sindicato Unificado de Policías (SUP), que comparte la representación de JUPOL en el Consejo de la Policía, organismo en el que participan funcionarios y el Gobierno. Y añadió: “La representación ejemplar en altos cargos directivos (policiales) no es una opción sino una obligación. Si hay una investigación judicial en curso, debe llevarse a cabo con total transparencia y sin interferencias”.
El Sindicato de Policías Profesionales (SPP), que representa a los comandantes policiales, también exigió “respeto absoluto al proceso judicial”. “Cualquier juicio paralelo es prematuro e inadmisible”, afirmó en un comunicado el grupo liderado por Daniel López. La Fiscalía Suprema Popular pidió “cautela y calma”: “La presunción de inocencia no es una justificación de ningún hecho, sino un derecho fundamental para proteger a los ciudadanos, incluidos los agentes de policía. Si se prueban los hechos, primero exigiremos una determinación de responsabilidad, pero nunca”, añadió.
El Partido Popular Supremo criticó las manifestaciones sindicales por “descrédito” y “buscando protagonismo” y exigió “dimisiones anticipadas sin el más mínimo rigor ni espera procesal”.
Los representantes del Servicio Secreto coincidieron en defender al cuerpo policial al que pertenecen, sobre todo para evitar que el caso dañe una de las instituciones más valoradas por los españoles. Carlos Quero, portavoz de la Unión Federal de Policía (UFP), agregó en un comunicado: “Para nosotros la imagen de la policía es muy importante y debemos garantizar el respeto a las instituciones policiales y al trabajo policial”. También enfatizó la protección de las víctimas, la presunción de inocencia y el respeto al proceso judicial.