Hoy el reloj empieza la cuenta atrás en Sevilla. Es la cuenta atrás proyectada por el reloj de la fachada de la Iglesia de la Magdalena la que ilumina el nuevo tiempo en Sevilla. Entrará el sol de la infancia que emerge por el arco el viernes … A través del rosetón de San Julián se ilumina la Hiniesta, Nuestra Señora de Fátima, vestida de azul, que todavía está sentada en la mesilla de noche de mi abuela. Todo es diferente ahora. Al final del invierno, las tardes se hacen más tardías, dando finalmente a las nubes un tinte dorado. Aparecen en forma de oscuridad, los Cinco Elementos de Luz de Caretelia, que rodean a Cristo muerto este sábado en la función principal del viaje al Sagrario. A la vuelta de la esquina, la Piedad pasará sobre el punto más alto del Cardo Adriano, y Roma se alzará con cruces y antorchas sobre las arenas de Itálica. En la orilla del río, ya brilla la Estrella del Retorno a San Jacinto, como un vago recuerdo de los primeros años de Machado y un anhelo de su última parada.
Hoy, sus cenizas se utilizan para conmemorarnos a todos en el lugar de trabajo y recordarnos que este fin es, de hecho, un comienzo. Cuando seamos olmos viejos y secos partidos por el rayo, protestaremos contra la fe por la que vivimos y esperamos morir. Algunos ya hemos hecho el viaje hacia el equinoccio, bajo el viento y la lluvia, pero dejando el eco de nuestros pasos en las terrazas donde los limoneros siempre están maduros.
Walker, se acabó. El sonido de la lluvia golpeando las ventanas ya no empeora porque ningún lugar puede soportar tanta agua. Todo en la ciudad muele hasta llorar los naranjos. Vamos bajando por la rampa del calendario fugaz y los colores regresan a las jacarandas y paraísos del futuro, cuando el sol se nos revela invicto y todo comienza.
Es hora de disfrutar los momentos efímeros, como el toque fresco de tus labios al besar el amor del Salvador en la mañana del primer domingo de Cuaresma. Al mismo tiempo, como el poeta, en estos cuarenta días azules, “mi corazón espera/hacia la luz, hacia la vida,/ otro milagro de la primavera”.