La interminable batalla legal por el cargo de rector de la Universidad Nacional de Colombia avanzó este martes con una decisión a favor de Ismael Peña. El Tribunal Superior de Bogotá ordenó que el académico sea nombrado director de la principal institución educativa del país en un plazo de 48 horas. Los jueces coincidieron con Peña, quien en noviembre inició una acción de protección contra el Consejo de Universidades de Educación Superior (CSU) por no nombrarlo, luego de que el Consejo de Estado emitiera dos fallos a favor de su designación. Para el tribunal, la actuación del máximo órgano de la universidad “constituyó una afectación directa al derecho fundamental de Peña a obtener y desempeñar funciones públicas”.
La disputa legal comenzó hace dos años, en marzo de 2024. El gobierno de Gustavo Petro eligió a Leopoldo Múnera por 5 votos a 3, desconociendo la legitimidad de Peña en las elecciones del CSU: Aurora Vergara, entonces ministra de Educación y presidenta del Consejo, se negó a firmar el acta tras cuestionar los métodos del proceso electoral. La persona seleccionada toma posesión de su cargo en la notaría. En junio, el equilibrio de poder cambió: el Alto Consejo revocó el nombramiento a favor de Múnera, tras una consulta no vinculante entre académicos. El Consejo de Estado resolvió esta parte del diferendo en dos sentencias a finales de 2025: en septiembre determinó que el nombramiento de Peña era legal, aunque el ministro no firmó la resolución; en noviembre canceló el nombramiento de Munera.
Pronto se hizo evidente que éste no era el final de la disputa legal, sino el comienzo de un nuevo capítulo. Minutos después de que se anulara la elección de Múnera, Peña aseguró que dentro de tres días hábiles comenzaría a enviarse el fallo que lo reconoce como rector. Munera comparece ante él: una decisión judicial lo destituye de su cargo, pero el CSU debe identificar a su sucesor. El máximo órgano de la universidad se ha alineado con la visión final y ha designado a Andrés Mora como vicepresidente de la Universidad de Munera de forma interina. Sin embargo, persiste la inseguridad jurídica. El subsecretario de Educación Superior, Ricardo Moreno, votó a favor del nombramiento pero anunció que, por precaución, solicitaría al Consejo de Estado aclaraciones sobre cómo interpretar su fallo. Hace unas semanas, el tribunal rechazó la solicitud.
Quienes defienden el nombramiento de Mora señalan que la invalidación de la elección de Múnera no significa que Peña deba regresar al cargo. David Ernesto Linas, profesor de Historia Constitucional de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional, explicó a este diario: “Este es un fallo de que la elección fue inválida. Lo único que hace es decir si la elección fue legal. No se trata de restablecer un derecho, que debería ser el resultado de otro proceso”. Para los académicos, la Universidad Estatal de Colorado “no tiene más remedio que elegir un nuevo presidente”. “Si hubiera nombrado a Peña, habría actuado en contra de la ley: ningún órgano administrativo puede restituir derechos”, subrayó, señalando que el nombramiento interino de Mora era necesario porque la universidad no podía “quedarse acéfala”.
Peña, por su parte, respondió que la anulación de las elecciones de Múnera significaba que las cosas automáticamente volverían a ser como antes. El abogado Humberto Vergara Portela dijo: “No se puede pedir que se le reincorpore a un cargo que ya ocupaba. El nombramiento (de Peña) tiene vigencia desde esa fecha (marzo de 2024) hasta hoy”. Por su parte, Munera ni siquiera puede admitir que lleva 18 meses en el cargo. “Se cree que él nunca fue el autor, que no existió. Sus acciones estaban amparadas por una presunción de legalidad, pero eran perseguibles”, comentó. El académico también afirmó que el Consejo Supremo cometió “usurpación de funciones” y “desacato al tribunal” al nombrar a Molla. “Es imposible tener un gerente cuando ya hay un dueño (Peña)”, afirmó. Parecía confiado en que todo se solucionaría en unos días. “Esto se resolverá la próxima semana y tenemos todos los mecanismos”, subrayó.
En enero, el tribunal falló a favor de Mora. Sostuvo que reconocer la validez del nombramiento de Peña no significaba que regresaría al cargo, ni la posterior revocación del nombramiento de Munera era una afirmación sobre la situación de su antecesor. Sin embargo, la Corte Superior de Bogotá interpretó lo contrario y anuló el fallo. El magistrado sostuvo que la referencia del Consejo de Estado a su falta de capacidad para restituir sus derechos no significó que la designación de Peña perdiera efecto. “Esta precisión no significa desconocer la validez del acta 05 del 21 de marzo de 2024, ni privarla de su efecto jurídico, sino limitarse a definir el alcance de las funciones de los jueces en los procedimientos electorales”, señala el fallo. “Interpretar la aclaración de la competencia del Consejo de Estado como equivalente a una prohibición o imposibilidad legal de poseer dicha competencia constituye una conclusión a la que no se llega en el texto”.
La decisión del martes aumentó las tensiones en la Universidad Nacional. Mora ahora debe dimitir y su nombramiento impide que el movimiento estudiantil convoque una huelga. “Mora fue un campeón histórico de la educación pública y se fortalecieron los programas universitarios por los que luchamos”, enfatizó a este diario el estudiante de derecho David Sánchez en noviembre pasado. Acusado por los estudiantes de ser un neoliberal que aboga por la privatización de las universidades, Peña ha sido objeto de numerosos insultos durante meses. Ahora que está a punto de regresar al cargo después de casi dos años de controversia, los estudiantes han convocado marchas para expresar su rechazo.