Una espesa neblina de ozono regresó el martes al Valle de México, agravada por los incendios ocurridos en el Estado de México en las últimas horas. La acumulación de esta molécula llevó a las autoridades a activar el jueves pasado la primera fase de la emergencia ambiental, que se extendió hasta el sábado, pero se activó nuevamente el domingo debido a nuevos niveles de contaminación. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, aclaró la situación durante su reunión matutina habitual: “Es el momento adecuado. El final del invierno y el comienzo de la primavera son los momentos de mayor incidencia de emergencias ambientales en la ciudad (…) Hay más emergencias ambientales en la ciudad porque bajamos el nivel de la ordenanza”. La capital aumentó sus jornadas de ozono por dos días más.
La Comisión Ambiental Metropolitana (CAM), organismo encargado del monitoreo, destacó en su última actualización de este lunes que las llamas que desde la madrugada han pasado por Texcoco y Nezahualcóyotl han afectado a la capital. “Esta situación afecta la salud de la población y aumenta los precursores del ozono”, afirmó en un comunicado. El presidente destacó el fenómeno de la acumulación de ozono provocando incendios. “Una gran parte de eso son los incendios forestales. Y hay muchos incendios provocados que ocurren en esta época del año… queman (ciertas áreas) y hacen que el pasto brote”, explicó Sheinbaum.
El organismo dijo que las acumulaciones de los últimos días fueron provocadas por sistemas anticiclónicos que provocaron mayor estabilidad atmosférica, menor ventilación y humedad, cielos despejados, fuerte radiación solar y altas temperaturas. Las características de febrero de alta radiación, días largos y baja humedad generalmente favorecen la acumulación de moléculas en el Valle de México. Estas características, que se desarrollan entre febrero y junio, hacen que las autoridades denominen este período “temporada del ozono”.
En su discurso, Scheinbaum señaló que el Índice de Calidad del Aire Metropolitano (Imeca) llegó a 300 puntos y declaró el estado de emergencia. “Luego bajó a 200, y así siguió bajando (…) ¿Por qué bajó? Orientar a las personas cuando estaba por encima del estándar: no hacer ejercicio al aire libre y algunas otras pautas que pueden tener un mayor impacto en su salud”, dijo. Los datos de la CAM sugieren que “cualquier nivel superior a 100 representa un cierto riesgo” y es “peligroso para la salud”. Su clasificación establece que cuando la puntuación supera los 200, es “muy perjudicial para la salud” y “representa una emergencia”.
Las últimas noticias de la CAM también señalan que los efectos anticiclónicos seguirán afectando la zona central del país, lo que mantendrá la zona elevada (temperaturas máximas de 28 y 29 grados) y baja humedad. “La radiación solar seguirá siendo intensa, lo que sumado a los ligeros vientos previstos para la mañana y primeras horas de la tarde, favorecerán la acumulación de precursores del ozono y la formación de este contaminante”, señala el comunicado. La CAM reiteró que se debe prestar atención a la información oficial sobre la calidad del aire y desaconsejó la exposición a los picos de contaminación entre las 13 y las 19 horas.