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Los 1.600 vecinos de Grazalema deben regresar a sus hogares el lunes, 11 días después de que una obstrucción en el acuífero en el que se encuentra la localidad gaditana les obligara a abandonarlo. El regreso se produjo después de que científicos de China Shipbuilding Industry Corporation publicaran un análisis de campo el domingo por la tarde confirmando que el área era segura. Antonio Sanz, el ministro de Sanidad, el presidente y el ministro de Emergencias, anunciaron en septiembre que “de las 1.619 viviendas registradas, los vecinos de 1.342 podrán volver a sus hogares”. Un total de 259 viviendas con residentes no cumplen las condiciones para su reocupación.

El alcalde de Grazalema, Carlos Javier García, fue el encargado de dar la noticia a los vecinos. Quienes tengan coche podrán desplazarse a partir del mediodía, y se está organizando un sistema de transporte para quienes no puedan desplazarse por sus propios medios, informó el concejal en las redes sociales. El comité acompañará a grupos vulnerables o con necesidades especiales.

La zona de exclusión se ubica alrededor de la calle Piedras, según fotografías publicadas por los consejeros. Es la parte del pueblo que discurre paralela a la ladera más cercana a la ladera de la montaña. La avenida y sus alrededores concentran el mayor número de viviendas afectadas por afloramientos de acuíferos. En principio, los propietarios de estas casas también pueden regresar al pueblo siempre que dispongan de otro alojamiento, lo que no parece ser un problema ya que la Oficina de Turismo de Grazalema está utilizando sus casas para gestionar el realojo de los vecinos afectados.

Grazalema es una de las ciudades de montaña más turísticas de la región. Por lo demás, la ciudad tenía a finales del siglo XIX unos 5.000 habitantes. Estos dos factores hacen que la localidad cuente con un gran núcleo dedicado a casas de alquiler y segunda residencia para turistas.

Tras un desalojo de apenas dos horas y media hace 11 días, los 1.600 vecinos se reparten principalmente entre Ronda (unos 550 Graza Lemenhos) y Zahara de la Sierra (300 vecinos), además de una serie de localidades cercanas entre Cádiz y Málaga, como El Gasto, Montecoto, El Bosque o Prado del Rey. En las dos primeras localidades, los afectados se repartieron entre casas de familiares, hoteles y apartamentos de alquiler, la mayoría de los cuales fueron proporcionados de forma gratuita. Ambos espacios albergan también un pabellón y una sala polivalente, que estos días sirven de punto de referencia para los vecinos, que acuden aquí para almorzar y cenar, recoger comida, hacer recados o realizar actividades en un intento de mantener la mente ocupada.

La tarde del jueves 5 de febrero los suelos, enchufes, cajas de luz o sanitarios de algunas viviendas comenzaron a desaguarse un día antes, y 1.600 vecinos abandonaron la localidad. Resulta que esto es una señal de que el acuífero kárstico del que depende la ciudad desde hace más de 800 años ha superado el nivel freático habitual, provocando que esta agua se filtre. El edificio del Ayuntamiento en el bloque inferior fue uno de los primeros afectados. Posteriormente, más viviendas de la zona también vivieron este fenómeno y se vieron obligadas a desalojar, ya que hidrogeólogos del Instituto Español de Geología y Minería (IGME, dependiente del CSIC) recomendaron desalojos por riesgo de circulación, suministro eléctrico o colapso puntual de vecinos. Los técnicos han cuantificado que algunas viviendas tienen caudales de vertido de 100 metros por segundo.

Un día después del desalojo, el agua empezó a salir de la casa. Los expertos han considerado esta posibilidad, argumentando que este tipo de acuífero de piedra caliza se drena con relativa rapidez. Sin embargo, un equipo de más de 40 científicos analizó recientemente este acuífero, así como terrenos de la Sierra de Cádiz y municipios de Málaga, después de que las fuertes lluvias provocadas por tormentas provocaran graves daños y deslizamientos de tierra en ambas ciudades. Durante el fin de semana, Grazalema llevó a cabo las últimas investigaciones de campo utilizando georadar y sondeos, lo que dio como resultado informes que permitirían a los vecinos regresar.

Durante la jornada del domingo, el presidente de la junta militar de Andalucía, Juan Manuel Moreno, y el alcalde de Grazalema, Carlos Javier García, dijeron a los residentes reunidos en el pabellón Fuerte de Ronda que la reubicación se llevaría a cabo por etapas. Los legisladores habían asumido en ese momento que el regreso se completaría en unas horas. “La solidaridad ahora será interna”, explicó el domingo el alcalde a El País. García se refiere a que, así como ahora se puede vivir en hoteles, casas y apartamentos facilitados de forma gratuita en Ronda y Zahara, ahora es el momento de hacerlo en Grazalema en segundas residencias o casas rurales que no se vean afectadas por la radiación del acuífero.

En la provincia de Cádiz, unos 500 vecinos de la zona rural de Jerez permanecen desalojados o en cuarentena, estimó a última hora del domingo el ayuntamiento. Los daños causados ​​por una serie de tormentas que azotaron la provincia en enero y febrero se estiman en unos 1.200 millones de euros, según cálculos del Gobierno andaluz. Más de dos docenas de carreteras provinciales, regionales y nacionales resultaron dañadas, y sólo el antiguo Consejo Provincial de Cádiz estimó que las reparaciones costarían aproximadamente 20 millones de dólares y llevarían más de dos años. Sin embargo, el caso más grave y representativo de lo ocurrido es el de Grazalema, localidad con las mayores precipitaciones de España y que ha destrozado sus récords históricos: las precipitaciones registradas en lo que va de año hidrológico (de octubre a octubre) se acercan a los 4.500 litros por metro cuadrado, muy por debajo del máximo alcanzado entre 2012 y 2013.

El regreso a Grazalema se produce el mismo día en el que los menores residentes temporalmente en Zahara y Ronda regresan a las actividades escolares presenciales en los centros de ambas localidades. En el caso de Zahara, su incorporación se aplazó hasta ese día después de que la localidad sufriera problemas de suministro de agua debido a la rotura de una tubería que suministraba agua potable de un manantial cercano. Este no es el único tema de alcaldía que tiene que afrontar Grazalema entre la diáspora, que estos días tiene que velar por el funcionamiento del ayuntamiento mediante la realización de actos presenciales en el pabellón de Ronda y telemática en sus respectivos lugares de evacuación, con la ayuda técnica de la Diputación de Cádiz, que les proporciona acceso a equipos informáticos y servidores seguros.

Aunque el regreso está asegurado, el trabajo de los científicos está lejos de terminar. Después de tomar medidas de emergencia y recopilar datos, los expertos del CSIC tienen previsto elaborar más informes y estudios con todos los datos recopilados. De ello surgirán una serie de recomendaciones clave que reavivarán el problema del acuífero de Grazalema. Además, los expertos predicen que fenómenos extraños como el que está sucediendo en la ciudad provocarán todo tipo de estudios y artículos paralelos en los próximos meses y años.



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