Mientras que antes bastaba con un voluntario en la puerta, hoy un costoso guardia de seguridad tiene que vigilar. Cada vez hay más reglas que no facilitan la organización de un evento. En Oost Gelre, comunidad de eventos por excelencia, lo sabemos todo. Por eso invitaron al ministro de Seguridad, Foort van Oosten, a una buena conversación el sábado de carnaval.
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