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Inicialmente, la Guardia Civil fue detenida por exceso de velocidad, y luego se abrió un expediente disciplinario a la alcaldesa de Felanic, Catalina Soler (PP), por un enfrentamiento con cuatro agentes que le ordenaron detenerse al cruzar una rotonda. Documentos obtenidos por elDiario.es señalan que durante el operativo policial enfrentó a los agentes y cuestionó su trabajo con frases como “No mereces llevar ese uniforme”, “No sabes hacer tu trabajo” y “Esta tierra no es exigente”. Sin embargo, la primera alcaldesa aseguró que no les había faltado el respeto y apeló al Ministerio del Interior.

Según la Cadena Ser, los hechos se produjeron en agosto de 2025, cuando agentes prestaban servicios preventivos de seguridad ciudadana en la rotonda del cruce de la carretera que une los municipios de Felanic y Campos (MA-5120). Según documentos de la Academia de las Fuerzas Armadas, la policía detuvo el coche conducido por Soler que circulaba “muy por encima de la velocidad permitida” en una zona de 40 km/h. A continuación, el alcalde hizo comentarios que podrían haber desvirtuado la intervención de los agentes, según el atestado policial, y los agentes también alegaron que Soler, en su calidad de alcalde, insistió “en tono amenazador” en “presionar a las fuerzas del orden para que cumplieran con sus funciones”.

Tras conocer la apertura del documento, la primera edil calificó su falta de respeto a los miembros de la Guardia Nacional como “absolutamente errónea” y aseguró que en ningún momento profirió comentarios ofensivos o insultantes y que siempre se comportó correctamente, limitando su interés en los motivos de la intervención: “Me sorprende profundamente que mis acciones puedan interpretarse como una falta de respeto”, afirmó la líder histórica del Partido Popular, que afirmó ser “plenamente consciente del respeto de las autoridades”.

La alcaldesa señaló que, en cambio, sí se sintió “intimidada por el abuso de poder” por parte de unos agentes que, según Soler, exhibieron “un comportamiento y un tono” con el que dijo sentirse “incómoda en cualquier momento”. Afirmó que la situación se volvió tensa cuando pidió una llamada telefónica pero no se la permitieron, pero los funcionarios lo niegan rotundamente. Los funcionarios precisaron que luego de preguntarles si debían realizar la llamada, le dijeron que “como se encontraba en un control policial, para completar la llamada en el menor tiempo posible, se le aconsejó que lo hiciera tan pronto como terminara”.

La primera congresista incluso cuestionó el motivo original de la parada: afirmó que conducía a la velocidad permitida y luego deslizó: “¿Qué evidencia hay de que esta velocidad permitida ‘significativamente mayor’ fue indicada por los agentes?” Soler destacó que el proceso sancionador se basó “únicamente en la versión del agente” y que no existieron grabaciones, testigos independientes u otros factores objetivos que corroboraran los hechos.

En otro post, Soler reiteró que “en ningún momento hubo intención de eludir la autoridad o poner en peligro la integridad de los agentes”, aunque argumentó que si se produjeran expresiones verbales críticas, estarían amparadas por el derecho a la libertad de expresión, “como máximo si dicha expresión no invita al insulto directo o al desprecio sino que refleja una opinión crítica o una protesta personal”.

multa de 100 euros

Tras recibir las alegaciones de los parlamentarios, la delegación gubernamental notificó a cuatro agentes, quienes aprobaron por escrito su versión y dijeron que “sin duda” habían escuchado los comentarios ofensivos de Soler dirigidos a ellos. La resolución posterior del Órgano Administrativo Central tuvo en cuenta los hechos probados con base en la citada aprobación y recordó que, salvo prueba en contrario, las denuncias del Agente gozan de presunción de autenticidad, por lo que decidió imponer una multa de 100 euros al Alcalde, teniendo en cuenta la demostrada “falta de respeto y consideración” hacia los socios de la Benemérita.

El documento, firmado en agosto de 2025, concluía que los hechos se ajustaban al artículo 37.4 de la Ley Orgánica 4/2015 de protección de la seguridad ciudadana, que considera como infracción leve la falta de respeto por parte de los miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad en el ejercicio de sus funciones. La primera edil decidió interponer recurso de apelación, en el que impugnó la proporcionalidad de la sanción y denunció la “omisión de las pruebas solicitadas”, incluidas las declaraciones personales de los agentes actuantes y cualquier soporte gráfico o documental que hubiera existido.

Tras la difusión del documento en la Cadena Ser, Soler recurrió a las redes sociales para asegurar que la multa de 100 euros era una “infracción de tráfico”, aunque la propia resolución de la delegación del Gobierno adjunta al recurso del alcalde la califica claramente como una sanción por falta de respeto a los funcionarios. Concluyó en una publicación en “X”: “Que yo sepa, sólo he recibido una multa de tránsito en la delegación de gobierno. Es evidente que la Cadena Ser recibió información sesgada sobre esta multa por parte de la delegación de gobierno con el propósito de perjudicarme personal y políticamente. De ser así, constituye un delito”. El expediente continúa ahora su tramitación administrativa a la espera de la resolución del recurso de apelación.

Da la casualidad de que Soler fue recientemente investigada luego de una denuncia presentada en su contra por la policía local de Ferranix por presunta resistencia y desobediencia a la autoridad. Sin embargo, el Juzgado Primero de Instrucción de Manacor consideró que los hechos denunciados no estaban justificados y acordó sobreseer provisionalmente la causa y archivarla.

La denuncia forma parte de una serie de acusaciones presentadas el verano pasado por el agente y el alcalde, quienes redactaron un informe acusando a Soler de amenazarla durante las celebraciones del VI Festival de Portocolom el 12 de julio. Desde el principio, la primera alcaldesa negó los hechos denunciados por la oficial, entre ellos que se encontraba “borracha”. “Tomé una copa de vino toda la noche”, dijo a los medios después de que la oposición pidiera su dimisión.

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