Leonardo Lomelí Vanegas, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), dijo esta semana que más de 7 millones de jóvenes en México no cuentan con educación secundaria. Dos de cada 10 adolescentes abandonan las aulas debido a disrupciones en las trayectorias y severos rezagos educativos provocados por las disparidades sociales. “Representan un sector con gran potencial y corren el riesgo de exclusión educativa y laboral si no sabemos cómo integrarlos al sistema educativo o al mercado laboral”, afirmó Lomeli. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en 2025 habrá en el país más de 36 millones de jóvenes de 15 a 19 años, lo que representará casi una cuarta parte de la población total.
El rector presidió la celebración del octavo aniversario de la Escuela Nacional Preparatoria “Miguel E. Schulz” ubicada en el suroeste de la capital. Agregó que la cobertura general de secundaria a nivel nacional es superior al 80%, lo que refleja un avance; sin embargo, no han logrado reducir las brechas y desigualdades entre los jóvenes. Lomelí destacó que la UNAM tiene una responsabilidad inalienable: “[Debemos]ser una fuerza eficaz contra la exclusión, lo que significa ampliar el acceso a la educación media superior, desarrollar más programas de estudio relevantes a las realidades nacionales y fortalecer habilidades para mejorar la fuerza laboral y la inclusión social”..
Lomelí destacó que el compromiso social de la universidad con los jóvenes se refleja en la amplia gama de apoyos que ofrecen: más de 280.000 becas están disponibles desde nivel secundario hasta posgrado. “Casi el 80 por ciento de los estudiantes reciben algún tipo de apoyo”.
Otro punto destacado por el director es que esta generación ha crecido en un entorno digital permanente y está bajo una presión emocional “sin precedentes”. La experiencia de la epidemia ha cambiado profundamente su experiencia social. Según el Inegi, más de 5 millones de personas han abandonado la escuela durante la crisis sanitaria. Según este diario, un informe publicado por el Centro de Investigaciones Espinosa Iglesias (CEEY) muestra que entre 2016 y 2024, la proporción de jóvenes de 18 a 24 años que tienen más años de educación que sus padres bajó del 72% al 67%.
Según una publicación del Repositorio de la UNAM, plataforma digital de acceso abierto que preserva información universitaria, la educación de menor calidad es asignada a quienes tienen mayor pobreza, ubicación geográfica, estatus étnico y persistencia de usos y costumbres ancestrales. También hay sectores y grupos sociales donde los padres y las familias no aprecian plenamente los beneficios de la educación.
“También hay casos extremos, como las personas con discapacidad que no pueden superar las dificultades de movilidad debido a la falta de accesibilidad en las escuelas, los niños que viven en la calle, en hospitales o prisiones, los adolescentes que trabajan, las madres jóvenes y las adolescentes embarazadas, o los hijos de padres inmigrantes para quienes no existe el derecho a la educación”, escribe la publicación.
No obstante, la educación en México logró avances significativos a finales de 2025. En diciembre, la Secretaría de Educación Pública (SEP) anunció que la tasa de analfabetismo del país era del 3,8%, la cifra más baja registrada. Según un comunicado difundido por el organismo, más de 500.000 personas completaron sus estudios básicos el año pasado.
Mario Delgado Cerrillo, titular de la SEP, explicó que la disminución en porcentaje se debió principalmente a los trabajos realizados en Chiapas. Según Delgado, el 40% de la población analfabeta del país se concentra en los estados del sur.
SUSCRÍBETE AL BOLETÍN DE EL PAÍS MÉXICO y llegar canal whatsapp y recibe toda la información clave sobre la actualidad del país.