Muchos perros le tienen miedo a la aspiradora. A menudo empiezan a ladrar, a huir o a reaccionar con pánico. Hay algunas razones lógicas para esto.
el sonido
La razón más lógica es que tu perro tenga miedo del ruido fuerte de la aspiradora. Los perros entran en pánico cuando escuchan ruidos que no reconocen, como el de la aspiradora. El perro se siente amenazado y empieza a ladrar o a huir. Su perro también quiere proteger a su amado dueño de la “peligrosa” aspiradora.
La única forma de evitar que su perro ladre a la aspiradora es simplemente acostumbrarlo. Cuanto más a menudo oye la aspiradora, menos peligroso le parece el aparato.
olor confuso
Los perros tienen muy buen olfato. Sin embargo, pasar la aspiradora puede producir olores a los que tu amigo de cuatro patas no está acostumbrado. El polvo y la suciedad que esto genera pueden hacer que su perro se sienta menos cómodo. Por eso a veces se enoja con la aspiradora.
gatos
A los gatos tampoco les suele gustar la aspiradora. Lo que más les preocupa es que el sonido del aparato es demasiado alto y, a veces, incluso demasiado agudo. Una vez más, la solución es acostumbrarlos. Si es necesario, puedes poner a tu gato en otra habitación para que puedas aspirarla fácilmente.