A orillas del río Támesis, en el extremo suroeste de Londres, las chimeneas de ladrillo de la antigua central eléctrica de Battersea se han convertido en uno de los símbolos de la renovación urbana de la capital británica. Al lado, desde el jueves pasado hasta … El 1 de marzo destacó una estructura móvil semiesférica de color blanco con el objetivo de recrear en el interior algo que la ciudad ya no ofrece a simple vista: el cielo nocturno estrellado.
Este lugar no es una coincidencia. Restaurado tras décadas de desuso industrial, el complejo Battersea Power Station alberga ahora comercios, oficinas, residencias y espacios culturales, de modo que el tránsito constante de familias y visitantes convierte cualquier breve intervención en un experimento de convivencia entre ocio, educación y consumo. En este contexto nace Planetarium Go UK, un planetario móvil originario de España que ofrece una experiencia astronómica inmersiva a través de una cúpula de 11 metros de diámetro y un sistema de proyección de 360 grados que envuelve completamente al espectador. Este formato también aborda la demanda temporal, al menos temporalmente, ya que el principal planetario permanente de Londres en Greenwich cerrará hasta la primavera de 2028.
Que ver dentro
Dentro de la cúpula, pantallas continuas cubren toda la superficie, permitiendo al público estar rodeado de imágenes de galaxias, nebulosas y sistemas planetarios. Estas sesiones duran entre veinte y treinta minutos y presentan narrativas visuales encadenadas diseñadas para explicar conceptos básicos de astronomía y ciencia espacial en un lenguaje comprensible para diferentes grupos de edad.
José Jiménez, director general de Planetarium Go UK y su matriz AstroÁndalus, vincula el origen del proyecto a las observaciones astronómicas en España, donde durante muchos años organizó salidas nocturnas utilizando telescopios lejos de la ciudad. En una entrevista con ABC durante la inauguración del planetario, explicó: “La idea surgió de un grupo de personas interesadas en la astronomía. Durante años trabajamos en hacer observaciones astronómicas con telescopios, pero lo único que hicimos fue traer gente de la ciudad al campo para ver las estrellas. Entonces, en algún momento pensamos, ¿qué podemos hacer para llevar la belleza del cielo nocturno al centro de la ciudad, donde no se puede ver el cielo nocturno debido a la contaminación lumínica? Entonces, “diseñamos este planetario”. “
La reflexión se refiere al problema de la contaminación lumínica en las grandes zonas urbanas, que reduce en gran medida la visibilidad del cielo y hace que observar el cielo sea una experiencia especial. Para generaciones de niños que crecen en entornos urbanos densos, la Vía Láctea ya no es una visión cotidiana. En este contexto, los planetarios sirven como espacios alternativos, reconstruyendo cielos oscuros que han sido borrados por la ciudad.
Visitó más de 20 ciudades.
El despliegue del proyecto en todo el Reino Unido incluye la instalación de vallas móviles en cada destino durante 28 días, con planes de cubrir más de 20 ciudades para 2026. La compañía planea operar en ciudades con más de 100.000 residentes, como Manchester o Sheffield, con el objetivo de llegar a áreas que carecen de una infraestructura permanente similar. Según cifras facilitadas por la organización, la inversión total supera los 2,5 millones de libras esterlinas y se espera que cada planetario sea visitado por aproximadamente 90.000 visitantes al año.
Jiménez enfatizó el contenido educativo y se aseguró de que el contenido estuviera diseñado para alinearse con el plan de estudios nacional de ciencias. “De esta manera podemos llegar a muchos niños, muchas niñas, muchas personas interesadas en la astronomía que de otra manera no tendrían la oportunidad de ver un cielo nocturno lleno de estrellas y despertar el interés por la ciencia, que es uno de nuestros grandes objetivos”.
Explicó que se eligió la capital del Reino Unido como punto de partida por razones operativas. “Ya tenemos nuestra sede en Londres, por lo que tiene sentido para nosotros operar en una ciudad que nos ha recibido con los brazos abiertos y tenemos eventos programados para otras ciudades de todo el país”, dijo, y agregó: “Hemos tenido una bienvenida muy cálida”.
La producción del proyecto estuvo a cargo del proveedor ucraniano responsable de la fabricación de la cúpula, una relación comercial establecida antes del inicio de la guerra. “Todo empezó antes de la guerra, el proveedor nos construyó la cúpula con muy buena tecnología, y cuando todo empezó decidimos quedarnos con ellos y seguir haciéndoles pedidos y seguir trabajando con ellos como nuestro apoyo”, explica.
Más allá de la logística y los datos, la comunicación científica tiene para Jiménez motivaciones personales y profesionales. “Me apasiona la ciencia, amo la comunicación científica y creo firmemente que el mundo será un lugar mejor si aplicamos los valores y el rigor de la metodología científica a nuestra vida diaria. Nos hará más honestos”. “
En el complejo mundo actual, considera la experiencia una contribución importante: “Si como humanos pudiéramos comprender la grandeza del universo y lo absurdo de que nuestro ser luche entre sí en la inmensidad de las partículas suspendidas, dejaríamos de hacerlo”, reflexiona, y añade: “Uno de los valores más bellos de la astronomía es la perspectiva de nuestro ser y nuestro lugar en una sola partícula flotando juntos”.