El sentimiento es de pesimismo y depresión. Quienes rodean al Partido Socialista no han podido idear una estrategia para revertir las perversas tendencias electorales en las que ha caído el Partido Socialista y se espera un nuevo colapso en Aragón esta noche. No … En respuesta, aparte de las víctimas arrastradas por la “súper ola” que arrasa el mundo, no existe una hoja de ruta alternativa para detenerla.
En privado, cada vez hay más voces que reconocen la estrategia implementada hasta el momento. “Exhausto”. No es que Vox ya no dé miedo, es que se ha convertido en el refugio elegido por el voto de protesta e incluso por sectores de izquierda. La decisión de subcontratar el Consejo de Ministros a candidatos regionales no proporcionó el impulso electoral que buscaba la oposición.
Hasta cinco ministros han desempeñado este doble papel durante el mandato actual. Pilar Alegría (Educación y Deportes) será la primera en acudir a las urnas, mientras que María Jesús Montero (vicepresidenta primera y ministra de Hacienda) también será candidata a las elecciones de junio en Andalucía; Óscar López (Transformación Digital y Función Pública) de la Comunidad Autónoma de Madrid; Diana Morante (Ciencia, Innovación y Universidades) de la Comunidad Valenciana; y Ángel Victor Torres (Política Territorial y Memoria Democrática).
Todos ellos son secretarios generales de sus respectivas federaciones. Ramón Cloya se ha convertido en una agencia de promoción y colocación que utiliza el megáfono gubernamental para hacer campaña. Sin embargo, la falta de rentabilidad del movimiento comenzó a plantear algunas cuestiones internas. Fuentes socialistas consultadas por ABC en privado aseguraron que esto sólo “quemaría” perfiles con afiliaciones políticas. “Los están mandando al matadero”.
Señalaron a Alegría y Montero, que dejarán un Gobierno en el que tiene considerable influencia para dirigir las negociaciones más importantes contra la oposición andaluza. “No somos un sustituto”Lamentaron que los buenos ministros fueran sacrificados y convertidos en candidatos sin posibilidades de ganar. Además, dentro de la propia federación se pide a sus líderes regionales que abandonen el gabinete y se hagan cargo de los partidos regionales antes de las elecciones.
En Ferraz, aunque este domingo se produzca un desastre, no pedirán la dimisión al candidato de Aragón
Pese a la falta de resultados y las dudas internas, esto no ha hecho flaquear a Sánchez en su hoja de ruta. Como confirman fuentes cercanas a él, no hay planes para corregir la estrategia actual, que no se mide por el éxito electoral sino por el éxito electoral. Reflexiones sobre el futuro del control interno del Partido. Un horizonte de resistencia más allá de Ramón Cloya, pero manteniendo el control de Ferraz ante las luchas internas que pueden surgir al perder el poder. En ese momento, el equipo debe estar listo y listo para la batalla.
Por ello, como publicó este viernes este periódico, la dirección socialista no se plantea pedir la dimisión de Alegría, aunque esto podría incluso hacer tambalear las raíces históricas del Partido Socialista Obrero Español en Aragón. “La alegría no es Gallardo”, decían, en referencia a la candidata extremeña que se vio obligada a dimitir tras el desastre del 21 de diciembre. Y es que la candidata socialista es mucho más de lo que parece, alguien en quien Sánchez tiene plena confianza, y además es uno de los pilares de una estrategia más profunda a nivel interno (nivel organizativo), en la que el secretario general ha estado jugando al ajedrez para apoderarse de las federaciones clave, último bastión de Sánchez. En 2017, tras derrotar al establishment y recuperar el control del partido, las fuerzas socialistas se le resistieron. Esta es la primera vez que se mide esta estrategia en una encuesta.
Fuente socialista admite que se ha buscado una “alianza” entre la federación y la dirección
Tras el colapso regional de 2023, bajo el pretexto de que los cambios generacionales o de liderazgo ya no tenían validez electoral, el líder socialista inició una reinvención interna para eliminar paulatinamente los últimos controles y equilibrios de poder que quedaban. Secretario General del Partido Socialista Obrero Aragonés Javier RambánEl representante del que alguna vez fue un sector clave asumió la dirección de la federación del sector lambanista sin participar en las primarias obligatorias por la ausencia de sus rivales y sin posibilidad de proponer una alternativa viable.
En la Comunidad de Madrid, Oscar López sustituyó a Juan Lobato, que no estaba integrado en el oficialismo y cuya oposición a Díaz Ayuso no contó con el apoyo de la dirección. Lo mismo ocurre con Diana Morante de la Comunidad Valenciana (que sucedió al igualmente no alineado Simo Puig) y María Jesús Montero de Andalucía, cuyo liderazgo no ha logrado reconstruir un partido que continúa lamiéndose las heridas en la difícil digestión de perder la hegemonía en el bastión histórico del socialismo. Ninguno de estos territorios muestra signos de que vayan a llegar al poder en el próximo ciclo electoral.
ira al frente
No es la primera vez que Ramon Cloa se utiliza como plataforma electoral, con poco éxito como trampolín desde el Consejo de Ministros hacia candidatos electorales, salvo Salvador Illa (Cataluña) o Carolina Darias (Las Palmas). Reyes Marotto (Madrid), Pablo Iglesias (Comunidad de Madrid) y Teresa Ribera (Elecciones Europeas) no corrieron mejor suerte, pese a equilibrar posiciones de gobierno y aspiraciones electorales hasta el último minuto. El partido no descartó la posibilidad de que otro ministro se incorpore a la lista municipal el próximo año.
En el Partido Socialista Obrero Español reconocieron haber logrado su objetivo de una organización más “coherente” entre la dirección y las federaciones, siendo el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Pecchi, el único verso aflojador. El pasado mes de diciembre, con el derrocamiento de Miguel Ángel Gallardo, también fue destituido de su cargo otro secretario general ajeno a Ferraz. El extremeño nunca se ha afiliado al partido gobernante, aunque Madrid no quiere cambiar su presidencia antes de las elecciones por su visión judicial vinculada al hermano de Pedro Sánchez. Con el partido controlado en diferentes federaciones, el objetivo de ser competitivo en las encuestas sigue siendo lejano.