España gana el título europeo de fútbol sala. El sábado, el equipo dirigido por Jesús Velasco derrotó a Portugal por 3-5 en la final de la Copa de Europa y levantó el octavo trofeo de campeonato continental en la historia del equipo, evitando que Portugal ganara tres partidos consecutivos en la competición y regresara a lo más alto de la lista después de diez años.
Esta vez, la historia tiene un claro protagonista: Antonio Pérez, estrella jienense, autor de tres goles, una asistencia y una gran actuación defensiva. La reunión comenzó a un ritmo frenético. Portugal parecía haber tomado la iniciativa y la presión alta dificultaba que España sacara el balón de la línea, pero fue España quien tomó la delantera.
Lo hizo dos veces. Dos minutos después, Antonio abrió el marcador tras un brillante pase de tacón de Pablo Ramírez. Apenas sesenta segundos después, Raya completa una acción colectiva con Cecilio, nacida de un atraco en el flanco de Córdoba.
El 0-2 no desanimó a Portugal y demostró una vez más su capacidad de persistir en el partido. Cinco minutos después, Alfonso acortó distancias con un balón suelto en el área y Goes empató el marcador poco después Se dio la vuelta con éxito tras el saque de esquina y venció a Didak.
Con el marcador 2-2, los portugueses estaban llenos de confianza e hicieron que España se sintiera incómoda con la posesión. El partido estuvo más cerca de la portería española pero la intensidad portuguesa se vio castigada. 42 segundos antes del descanso, Eric cometió su sexta falta y Antonio se negó a perdonarla a diez metros de distancia.España recuperó la ventaja antes del descanso.
Tras la restauración, España se adelantó para pronunciar con firmeza el veredicto. Crearon ocasiones claras, pero la falta de acierto les impidió abrir hueco: dos disparos de Cortés y Cecilio se estrellaron en el palo, y un mano a mano de Bernardo Paso negó a un jugador del Córdoba para mantener con vida a Portugal. Los portugueses aprovecharon la oportunidad. minuto 30, Paoletta volvió a empatar el marcador tras forzar un robo.
Lejos de derrumbarse, España mostró carácter de campeona. Nuevamente aguantó y volvió a encontrar el palo pero cuando el partido entraba en el momento decisivo volvió a aparecer Antonio, cFaltando menos de 5 minutos para el final del partido, Cecilio completó el ataque y reescribió el marcador a 3-4.. Portugal jugó con cinco, España resistió con tenacidad y Adolfo marcó a puerta vacía tras el cuarto gol de Riverhos.
3-5 acabó un partido apasionante y España volvió a lo más alto del fútbol sala europeo.. Diez años después, el trono volvió a ser suyo. Lo hizo con la firma imborrable de Antonio Pérez, líder absoluto de una generación que reclamó la corona europea.