El Gobierno de Castilla-La Mancha ha anunciado que envía un mensaje de alerta de emergencia a las ciudades ribereñas del río Braque, afluente del Guadiana en la provincia de Ciudad Real, por la situación en el embalse de Torre Abraham. Ayer, la Unión del Guadiana ya avisó de que se podrían abrir las compuertas. Finalmente sucedió algo.
La presa, la mayor de la provincia de Ciudad Real, comenzó a bajar de forma natural su nivel durante la noche por primera vez en 13 años.
No es la única sustancia que se emite en la provincia. También se encuentra en estado de relieve natural el azud de Maragón, en el río Bañuelos, desviado vía canal hacia la adyacente presa de Gasset, mientras que el último embalse del río Bescia también ha abierto parcialmente sus potreros, al igual que la presa de Vicario, en el río Guadiana.
El Ministro de Administraciones Públicas, Juan Alfonso Ruiz Molina, explicó que se trata de una medida de precaución para los vecinos de esta zona de Ciudad Real, teniendo en cuenta que, según la previsión del Servicio Meteorológico Nacional (AEMET), las lluvias continuarán en las próximas horas.
“Esto significa que se embalsará más agua, pero la unión hidrológica de los ríos Tajo y Guadiana también nos asegura que no previeron que el vertido sería tan grande como para causar daños a los municipios”, aclaró.
Así se decidió tras una reunión celebrada por el Centro de Coordinación Operativa (Cecop) de la Jefatura del Servicio 112 en Castilla-La Mancha para seguir la evolución del Sistema de Regadíos por Inundación de Castilla-La Mancha (PRICAM), que se mantiene en el nivel operativo 1. A la reunión asistieron el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Pec, y el representante del Gobierno español, José Pablo Sabrido.
La situación más complicada se dio en Talavera de la Reina
Talavera de la Reina es, con diferencia, la ciudad más “compleja”. Así lo reconoció el alcalde José Julián Gregorio, al igual que el ministro de Administraciones Públicas, Juan Alfonso Ruiz Molina. Los arroyos que atraviesan la ciudad están “casi desbordados” y el nivel del agua está “a sólo unos pocos centímetros” e inunda algunas calles de la ciudad. Las labores de rescate se llevaron a cabo en garajes y viviendas durante todo el viernes.
El alcalde mantuvo un mensaje de “calma, paz y tranquilidad ya que los servicios de emergencia están actuando lo más rápido posible”.
Castilla-La Mancha tuvo una serie de tormentas, especialmente la última. Leonardo dejó 111 incidentes, aunque de “carácter irrelevante” y, según Ruiz Molina, concentrados en la “ciudad de Talavera de la Reina”.