Detener los “chiringuitos” de formación profesional como las universidades, especialmente ante la proliferación de centros privados en la Comunidad de Madrid, es uno de los objetivos del Gobierno de Pedro Sánchez, que en los últimos meses se ha embarcado en una batalla ideológica con el Gobierno de derechas. La FP es un caso de “éxito” en los últimos años, según afirmó el presidente en un acto del ministerio, donde destacó que las inversiones han pasado de 187 millones de dólares en la época de Mariano Rajoy a 1.200 dólares en la actualidad. Pero ahora es el momento de “poner orden y garantizar la calidad y la equidad de las oportunidades de formación profesional”, afirmó. El Gobierno aprobará un real decreto que restringirá la apertura de centros privados.
“Hay que seguir protegiendo la calidad de la formación profesional. Al igual que hacemos con las universidades”, explicó Sánchez, negando que algunos centros privados “se hayan convertido en chiringuitos que ofrecen sólo títulos” sin una formación de calidad. “Limitaremos la apertura de centros privados que no ofrezcan garantías”, anunció el presidente del Gobierno. El ministerio someterá a consulta pública un real decreto en los próximos dos meses, con el objetivo de permitir que cualquier persona que imparta FP pueda hacerlo con “estándares” mínimos en “circunstancias necesarias y controladas”.
“El futuro de los jóvenes de nuestro país no puede depender de dónde nacen, ni de cuánto ganan sus padres”, ha afirmado el presidente del Gobierno, argumentando que la FP no supone una “brecha” más sino una “palanca” de “competitividad” y “progreso social”. Recordó que el coste de estudiar en algunos centros privados superaba los 9.000 euros. Explicó que había una “excelente” oportunidad laboral, pero también había otra “o de la misma calidad, es decir, ni una pasantía corporativa ni una conexión real con la estructura empresarial”.
El objetivo del gobierno es animar al público. El Presidente anunció la ampliación de la red de centros de excelencia y centros de referencia nacional, “particularmente en áreas estratégicas”, con la creación de 10 nuevos centros de excelencia hasta 2026, que se sumarán a los 65 centros de excelencia existentes. Los centros se distribuirán por todo el país “para garantizar una formación de vanguardia que sea relevante para las necesidades reales en todo el país”.
“O comercialización sin calidad, o crecimiento sin equidad”, dijo Sánchez al finalizar su intervención en un acto organizado por el Ministerio de Educación y Formación Profesional y al que asistieron representantes del sector (directores de centros, profesores, estudiantes y representantes de empresas).
Sánchez aseguró que si bien antes la FP estaba “infravalorada”, ahora está viviendo una “revolución”, cuyo resultado es que “hoy más jóvenes que nunca eligen la FP”, con más de 1,2 millones de estudiantes y más de 120.000 oportunidades educativas, con tasas de inserción laboral del 90% que se acercan al 100% en el sector industrial. “No hay que mirar atrás, solo queda mirar hacia adelante”, dijo antes de advertir: “Cuando una política pública avanza tan rápido, no basta con celebrarla, también hay que gobernarla. La ambición es cómo se gobierna el éxito de las políticas públicas, porque si no se cuida conlleva dos riesgos: pensar que está todo hecho y permitir que el crecimiento se vuelva desordenado”.