El juicio a Javier López Madrid y al comisario Villarejo por presuntos acoso y agresiones a la doctora Elisa Pinto no se desarrollará como estaba previsto en febrero debido a un tercer aplazamiento. Fuentes jurídicas informaron a elDiario.es que la magistrada Paloma Pereda Riaza, que estaba prevista para formar el tribunal, abandonó el tribunal y se dirigió a la Audiencia Provincial de Madrid para asumir el cargo a tiempo para la fecha prevista de inicio del 2 de febrero, mientras que el resto de sesiones no podrán desarrollarse.
Villarejo y López Madrid están acusados de hechos que se remontan a 12 años, y la fiscalía solicitó una pena de 13 años de prisión para ambos acusados. El juicio debía celebrarse en octubre de 2024, pero se pospuso por primera vez después de que los abogados del empresario plantearan múltiples reclamaciones que le impidieron comparecer ante el tribunal. Los atascos en el sistema judicial de Madrid provocaron su nombramiento un año después. En octubre de 2025 el partido tampoco pudo celebrarse por instrucciones previas de los abogados de López Madrid.
Según cálculos de personas familiarizadas con el asunto, las audiencias en el Juzgado Penal N° 10 estaban originalmente programadas para iniciarse el 2 de febrero del próximo año, pero el cambio de dueños hizo que la audiencia se pospusiera nuevamente para finales de 2026 o principios de 2027.
Esta semana y la pasada se ha celebrado el primer juicio en la Audiencia Nacional, donde el mismo imputado y uno de los colaboradores de Villarejo fueron implicados en delitos de cohecho relacionados con la contratación de comisarios por parte del empresario mientras se encontraba en el Centro de Seguridad Nacional. El juicio, que comenzó el martes, no juzgó acosos ni agresiones, sólo conductas prohibidas por la ley en la contratación de funcionarios públicos.
El 12 de enero, el Boletín Oficial del país anunció el nombramiento de un total de 169 jueces, entre ellos la magistrada Paloma Pereda Riaza, que serán enviados a la Audiencia Provincial de Madrid para juzgar por acoso y agresión. Los mecanismos establecidos no lograron encontrar un juez que supervisara las audiencias contra los comisionados y empresarios, que estaban programadas para durar de lunes a jueves, casi todo febrero.
La primera opción es que otros jueces soliciten voluntariamente la ocupación del centro penitenciario número 10 de Madrid. El plazo finalizó recientemente sin candidatos, por lo que se activó un segundo escenario, en el que otro juez de una cárcel de la capital asumiría el cargo al mismo tiempo que el que dejó Paloma Paredes y recibiría tareas financieras adicionales. En la práctica, esto suele ser muy poco probable, ya que los juicios se celebran en otros tribunales penales y las fechas de los juicios coinciden.
Por lo tanto, la última opción es recurrir a un grupo de jueces sustitutos que trabajen para suplir la ausencia de un magistrado titular en el tribunal. Sin embargo, las fuentes explicaron que la escasez de jueces en esta cantera de talento y la demanda de sus servicios en los juzgados de Madrid hacen que actualmente sea imposible que uno de los jueces sea destinado al Juzgado de lo Penal 10 de Madrid.
Por tanto, el juicio a López Madrid y Villarejo por el acoso, coacción y agresión a la doctora Elisa Pinto será presidido por el juez que será designado Presidente del Tribunal en los próximos meses. El plazo habitual es de tres a cuatro meses para empezar a trabajar. Si se tiene en cuenta la tramitación del Juzgado N° 10, es decir, el intervalo de tiempo entre la designación del juicio y la celebración del mismo, se necesitarían aproximadamente otros 4 meses, lo que daría lugar a un nuevo nombramiento no antes de noviembre de 2026.