El equipo del presidente electo José Antonio Kast anunció que entregará a los medios de comunicación alrededor de las 18:00 horas de este martes la lista de los ministros del gabinete que asumirán el 11 de marzo. Sin embargo, en la tarde no hubo novedades salvo que la ceremonia originalmente prevista para las 20:30 horas fue pospuesta una hora. Los rumores sobre el posible colapso del equipo -todos cuyos nombres fueron filtrados a los medios- se centraron alrededor de las 21.30, cuando finalmente llegaron los documentos, y la noche llegó con una gran sorpresa: serían 24 ministros, no 25, porque el hombre que asumiría como director de minería era Santiago Monte -como informó de manera inusual durante el día la minera Andes Cooper, explicando la renuncia de Monte como gerente general-, quien finalmente quedó descartado. La cartera queda en manos de Daniel Mas, que asumirá también la cartera de energía. El comando de Custer optó por no crear un secretario dual, pero fueron informados del puesto antes de que el futuro presidente anunciara formalmente el puesto de Mundt, lo que los obligó a cambiar sus planes.
Luego de una larga espera en una calurosa tarde de verano, Castro se presentó en la Oficina del Presidente electo (OPE) en la ciudad de Las Condes junto a su esposa, Pía Adriazola, y permaneció solo en el escenario para presentar a su gabinete. Previamente repasó los incendios en el centro y sur de Chile, que mataron a unas 20 personas, destruyeron cientos de casas y mataron a miles. Dijo al inicio de su discurso: “Chile atraviesa hoy un momento difícil. Es un momento doloroso para muchos chilenos. Por lo tanto, este no es un acto de celebración, ni un acto de victoria, ni un acto de complacencia”. En su discurso destacó que decidieron tomar medidas sobrias por respeto a las víctimas del desastre.
Las presentaciones de los ministros fueron similares a las de los asistentes. reality show. En una pantalla gigante se proyectaron los movimientos de las autoridades, incluido su nombre y su carrera, con música de juegos y focos proyectados sobre el techo de la carpa, con capacidad para unos 110 invitados (cada ministro puede invitar a tres). “Este gabinete no nació de cuotas, cálculos ni presiones. Nació de una convicción firme y una misión común de poner siempre a Chile primero”, dijo al presentar a las 11 mujeres y 13 hombres que lo acompañarán a La Moneda. “No estoy pidiendo lealtad personal o lealtad a un partido, sino lealtad a Chile”, dijo el presidente electo.
Un número considerable de ellos no son combativos, tienen una considerable formación técnica y provienen directamente del mundo empresarial. Sin embargo, dos de ellos son exministros de la expresidenta socialista Michelle Bachelet: la senadora Ximena Rincón, que llegó a Energía, y Jaime Campos, activista del Partido Radical, que forma parte del oficialismo de Boric.
“Hoy la palabra ‘urgente’, a la que tanto tiempo se ha dedicado durante la campaña electoral, deja de ser un concepto y se convierte en una tarea concreta, urgente y cotidiana porque no hay tiempo que perder”, advirtió Castor, quien estrechó la mano o abrazó a cada miembro del equipo del nuevo ministro en señal de agradecimiento. Cinco de sus nueve hijos estuvieron en primera fila para ver su actuación, incluido el recién electo diputado José Antonio Kast Jr., quien dio un paso al frente al final del acto para conversar con Natalia Ducó, la nueva líder del departamento deportivo. Natalia Duko es una famosa atleta olímpica, experta en lanzamiento de peso y psicóloga.
La falta de más representantes políticos, que causó malestar en Chile Vamos, la tradicional coalición de derecha que respaldó a Castel en la segunda vuelta, fue uno de los temas obligatorios durante la conferencia. Representantes de los distintos partidos que formaron la comisión evitaron entrar en polémicas y justificaron la decisión del viceministro que podría complementar el trabajo del ministro y equilibrar la balanza. “Todos los gobiernos cambian de gabinete”, se apresuró a decir alguien. A la ceremonia asistieron representantes de toda la derecha, desde el Partido Demócrata, que junto con Rincón obtuvo un puesto en el gabinete, hasta el legislador liberal Cristián Labbé, cuyo partido de extrema derecha decidió abandonar el gobierno de Castel.
El espectáculo fue un intento de ponerle un sello duro a la futura administración, lo que Castor anunció sería que, de la misma manera, el presidente viviría en La Moneda y no alquilaría su propia casa. En consonancia con esta característica, no se proporcionó agua a los invitados ni a los periodistas durante la ceremonia, a pesar de los largos tiempos de espera y de una temperatura de 27 grados en el momento de la llamada.