b138c8d5-fe87-42c9-a59b-0af8a97bf557_facebook-watermarked-aspect-ratio_default_0.jpg

Al menos cinco personas resultaron heridas al estrellarse un tren de Rodalies en la línea R4 entre Gelida y Sant Sadurní, cerca de Barcelona, ​​el martes por la tarde. Según las primeras informaciones, el convoy podría haber chocado tras el derrumbe de un muro de contención al pasar por la vía.

Una fuente de la SNCF española confirmó que los servicios médicos de urgencia habían enviado 11 ambulancias y un equipo de bomberos y estaban atendiendo a los heridos, incluido el conductor. Actualmente se está evaluando el estado de los heridos. Además, se están gestionando servicios viarios alternativos para el resto de servicios afectados.

Tras conocer el accidente, las ministras del Interior y Territorio, Nuria Pallón y Silvia Panek, se desplazaron hasta la zona con la esperanza de atraer la atención de los medios. Desde Palacio Presidencial también enviaron un mensaje en el que aseguraron que el presidente Salvador Illa, recuperándose de una osteomielitis y hospitalizado, sigue de cerca la noticia del accidente en coordinación con su sucesor, el ministro Albert Dalmao.

Por su parte, los Mossos d’Esquadra están cooperando con la gestión de emergencias y pidiendo a las personas que se mantengan alejadas de la zona y sigan las instrucciones de los agentes y servicios de emergencia.

Las fuertes lluvias registradas el martes en la costa catalana podrían provocar el desplome de rocas o muros sobre las carreteras, según los primeros indicios. De hecho, los problemas de Gelida no fueron los únicos documentados en Rodalis. También se han producido descarrilamientos entre Tordera y Massanet-Masanes, en la provincia de Girona, por piedras en la vía. En el convoy viajaban unas diez personas, pero afortunadamente nadie resultó herido.

-Actualización de noticias-



Referencia

About The Author