El Partido Popular intentó presentar este domingo ante el Gobierno central un frente común sobre la financiación autonómica, pero el documento firmado por los dirigentes del partido para concretar la ofensiva, la llamada Declaración de Zaragoza, apenas adoptó el modelo que Alberto Núñez Fejo quería proponer. Sin ningún dato ni soporte técnico sobre las normas aplicables, la declaración constituye una serie de ataques a la administración Sánchez y a la dirección catalana. Sí, se trata de un guiño a Aragón que incluye explícitamente la despoblación y las variables topográficas que reivindica el gobierno de Jorge Azcón.
La Declaración de Zaragoza comenzó negando que la administración central hubiera “reintroducido” la “arbitrariedad” en el sistema como una “concesión al separatismo”. este Popular Exigieron “el fin de las transferencias destinadas a forzar la provisión de reservas legales para las cuotas separatistas” y sugirieron “reiniciar el proceso desde cero”.
Según el PPP, en materia de igualdad, el Partido Socialista de los Trabajadores y el gobierno de Soumal “han dado vida al sistema de derechos y obligaciones establecidos en la Constitución”. En su opinión, las sucesivas crisis han “incrementado estructuralmente el coste de los servicios esenciales”, pero para abordar “esta urgencia” hay que recurrir a “evaluaciones rigurosas, transparentes, independientes y a simulaciones comparables de los costes reales”, aunque el documento no da más detalles. “Basta contra los españoles”, declaró.
El manifiesto sigue planteando quejas y expresa su oposición a que “los contribuyentes asuman los costes de las exigencias de independencia” en términos de autonomía fiscal.
Una de las únicas propuestas es la de crear un “fondo de transición para paliar la falta de financiación de las regiones autónomas”, y el manifiesto pide “una idea clara y razonable de los recursos de que dispone el país”. en este momento, Popular Sugirieron incluir “excepciones específicas para la Comunidad Valenciana por perjuicio”, aunque no concretaron nada más allá de esta idea.
En cuanto a la “infrafinanciación”, que incluye un “crecimiento exponencial” del coste de los servicios públicos, los dirigentes del PPP aprovecharon la ocasión para acusar al “separatismo” de “promover estructuras paralelas a la estructura estatal a un coste elevado”.
Es en el apartado de unidad donde el PP menciona una serie de variables que, según los nobles, no aparecen explícitamente en el modelo propuesto por el Gobierno central, aunque sí con diferentes nombres. “Estructura demográfica, crecimiento poblacional, dispersión, envejecimiento, topografía, despoblación, baja densidad, paro, coste de vida, insularidad, superficie o costes fijos de prestación de servicios por obligaciones impuestas por el Gobierno” son los criterios favorecidos, lo que incide en dos criterios específicamente reivindicados por la administración aragonesa de Azcón: “Topografía compleja o alto grado de despoblación”, como refleja la declaración, “pueden conllevar mayores necesidades presupuestarias, que deben tenerse en cuenta a la hora de calcular el nuevo sistema”. ”
El manifiesto también pide “relanzar el Fondo de Compensación Transfronterizo de manera complementaria” y aumentar “sus dotaciones”, mientras que, por otro lado, “avanzan hacia una gobernanza compartida real de los fondos europeos para evitar los desastres causados por la gestión unilateral de la próxima generación de fondos”, otro eslogan que se ha popularizado en los últimos años.
Con todo, el documento está lleno de críticas al Gobierno de Pedro Sánchez y “defiende de forma inequívoca la integridad del régimen común y de la Agencia Tributaria del Estado”. “No aceptamos atajos ni excepciones que socaven las instituciones que garantizan la cohesión de España”, advirtió el Partido Popular. Para ellos, “a España le falta un presidente liberal capaz de defender el bien común por encima de todo”.
Concluyeron invitando a “todos los presidentes regionales de otros partidos políticos a unirse” a la iniciativa.
La propuesta del PP ha recibido la primera respuesta del gobierno de Pedro Sánchez. María Jesús Montero, ministra de Hacienda de Andalucía y candidata socialista, criticó el modelo propuesto por los ciudadanos de “cero euros” para la comunidad andaluza, frente a los 5.800 euros previstos en la iniciativa del Ejecutivo central. “Esto es un servicio público que le importa, nada más. Sólo gastó $4.000…”, agregó Montero.