La tragedia envolvió a Poza Rica cuando dos jóvenes cercanos al periodista Carlos Leonardo Ramírez fueron asesinados a tiros en un restaurante de Poza Rica el 8 de enero. Según familiares de Wendy Arantxa Portilla y Karime Monserrat Murrieta, las mujeres asistieron al funeral de Ramírez el 10 de enero en un lugar de la carretera Poza Rica-Coatzintla, pero desde entonces están desaparecidas. Portilla, de 23 años, originaria de Veracruz, era la pareja del reportero; Murrieta, de 22 años, de Michoacán, era su amiga. La madre de Portilla pidió ayuda para localizarla en una publicación, según la cual la niña “vivía en el cementerio con unos amigos” ese día.
Desde las desapariciones, las autoridades pusieron en marcha el Protocolo Alba, un mecanismo para buscar y localizar de inmediato a mujeres y niñas desaparecidas, y emitieron expedientes de búsqueda de Wendy Arancha Portilla y Karimi Monserrat Murrieta. La gobernadora del estado, Rocío Naller, confirmó este lunes en un evento que la Fiscalía de Veracruz continuará con una investigación abierta tras la denuncia presentada por la madre de Portilla. “El trabajo está hecho. Creo que el fiscal es quien tiene que dar un informe de cómo van las cosas”, dijo simplemente. En el mismo comunicado, Naller insistió en que sólo había una denuncia de persona desaparecida.
Carlos Leonardo Ramírez Castro fue el primer periodista asesinado en México este año, y la violencia en el país también ha afectado a los sindicatos. Artículo 19, organización que lucha por la libertad de expresión y el acceso a la información, ha documentado el asesinato de 176 comunicadores en México desde el año 2000 hasta la actualidad. El estado de Veracruz, en la costa este, tiene el mayor número de muertes registradas: 32. Según la agencia, durante la presidencia de Claudia Sheinbaum fueron asesinados nueve informantes, Andrés Manuel López Obrador fue asesinado 47 personas, Felipe Calderón fue asesinado 48 personas y Vicente Fox fue asesinado 22 personas.
Artículo 19 condenó el asesinato de Ramírez en un comunicado y llamó a los gobiernos federal y estatal a proteger a los medios y a sus allegados. En la publicación, el organismo pidió a las autoridades “buscar a los sobrevivientes de Wendy Arancha Portilla Ramos y Karim Monserrate Murrieta Reséndiz a la mayor brevedad posible”. Además, insta al Consejo Nacional para la Atención y Protección a Periodistas (CEAPP), en coordinación con la Defensoría Federal y Mecanismo de Protección a Periodistas, “a velar por la seguridad no sólo de los familiares y compañeros de Carlos, sino también de los familiares de Wendy y Karim, cuya desaparición se produjo en el contexto del asesinato del periodista”.
Ramírez, reportero de Notas Rojas en Poza Rica, se encontraba en un restaurante cerca de Cazones cuando alguien abrió fuego contra él. El agresor se dio a la fuga en una motocicleta y no se ha detenido a nadie en relación con el caso. Según múltiples medios de comunicación, el joven ha regresado recientemente a la ciudad. En 2024, el CEAPP le otorgó varios meses de protección tras recibir amenazas de la policía de la ciudad.
La ministra del Interior, Rosa Icela Rodríguez, confirmó que el comunicador formaba parte del mecanismo de protección a defensores de derechos humanos y periodistas, pero que ya no formaba parte del mismo al momento del ataque. “Él abandonó estas medidas porque se fue del país. Estuvo un tiempo fuera y cuando regresó ya no había exigencias”, afirmó. Artículo 19 confirmó que el joven informante salió de Pozalica luego de recibir nuevas amenazas y regresó hace varios meses.