decc22af-5eee-4d6a-ab96-7bf4122d8f54_facebook-watermarked-aspect-ratio_default_0.jpg

Nada genera más expectación que un delicioso postre. Si hablamos de los equipos más famosos del continente africano, Lituania juega en otra liga. Su historia culinaria está muy ligada al mundo rural y a las celebraciones familiares, lo que explica que los postres lituanos se basen en recetas sencillas y sabores directos. Entre miel, cereales y lácteos, estos cinco clásicos abren la puerta al mundo natural de los dulces.

En este viaje a la repostería lituana surgieron nombres que todo viajero ha oído hablar o probado: šakotis, tinginys o spurgos, dulces que trascienden fronteras sin perder su carácter tradicional. Puede que Lituania esté dividida por regiones o estaciones obvias, pero hay una cosa que la une: su manera honesta de entender la dulce alegría.

1. Sarkotis

El postre más emblemático del país. Se elabora vertiendo la masa en un asador giratorio para formar un pastel con forma de árbol. Se utiliza habitualmente en bodas y grandes celebraciones, y destaca por su aspecto y sabor suave.

2. Tingini

Un postre sin horno muy popular. Está elaborado con galleta triturada, cacao y manteca. Su nombre significa “perezoso” y hace referencia a lo fácil que es hacerlo, algo común en los hogares lituanos.

3. Pugs

Buñuelos parecidos a rosquillas, a veces rellenos de mermelada. Se consumen en ferias y celebraciones populares y forman parte de la repostería cotidiana.

4. Apkepas de Varškės

La tarta de queso horneada queda suave y no demasiado dulce. Suele servirse con crema agria o mermelada, a menudo como postre y en el desayuno.

5. Cuchuque

Pequeñas bolitas de masa, tradicionalmente servidas con leche de amapola en Navidad. Son un postre muy asociado a celebraciones familiares y tradiciones religiosas.

Referencia

About The Author