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La Unidad de Respuesta Inmediata de Pacal recibió órdenes en Tapachula la tarde del jueves. Esta fue una cirugía inesperada. Las Fuerzas de Seguridad del Estado de Chiapas, acompañadas de la Secretaría Naval y la Fiscalía, tuvieron que llegar repentinamente a las localidades costeras del Pacífico de Mazatán y San José Elveate para detener a 12 policías y 7 civiles relacionados con el crimen organizado. No hubo obstáculos para la detención de los agentes, quienes habían establecido sus identidades, pero sí encontraron resistencia de civiles que los identificaron como vigilantes del crimen organizado. Los múltiples arrestos se producen mientras los familiares de 83 migrantes que desaparecieron en la región entre septiembre y diciembre de 2024 piden justicia.

San José El Hueyate es una extensión de tierra entre el Océano Pacífico y hectáreas de plataneros. En este empobrecido pueblo de solo 1.000 habitantes, dos grupos de migrantes desaparecieron después de abordar barcos con destino a Oaxaca el 21 de octubre y el 21 de diciembre de 2024. Nunca llegaron. Ese día no hubo incidentes ni rescates en la zona. Los migrantes desaparecieron y sólo los gritos de sus familiares obligaron a las autoridades mexicanas a iniciar una lenta búsqueda.

Durante años, la localidad ha sido considerada el punto de partida de rutas marítimas que transportaban drogas, armas y migrantes hacia el norte. Pero recién ahora las autoridades han entrado en la zona. Los 12 policías detenidos son Maximiliano, Manuel, Reyna, Elsi, David, Luis, Jesús, Berna, Ángel, Jorge y Cecy. y Mariela, varios de los cuales fueron enviados en misiones de vigilancia de larga duración a El Hueyate y otros a trabajar en Mazatán, la cabecera municipal.

Todos están siendo investigados por presuntos vínculos con bandas del crimen organizado que controlan el tráfico de migrantes, la extorsión y otras actividades criminales en la región sur del estado. “En Chiapas no hay lugar para la simulación ni para la impunidad, y la aplicación de la ley no hace ninguna diferencia”, dijo el ministro de Seguridad Nacional, Oscar Aparicio, tras la detención de los agentes.

Las autoridades, junto con policías, detuvieron en San José El Viat a siete civiles, acusados ​​de participar en misiones criminales relacionadas con el “tráfico”, la vigilancia y el control de la zona. Ellos opusieron más resistencia, pero por tratarse de un allanamiento terminaron detenidos en distintos puntos de la comunidad costera.

Las autoridades han mantenido total secreto sobre los arrestos, sin revelar nombres ni más información. Una fuente de la Fiscalía de Chiapas confirmó las detenciones a este Diario: “Eran 12 policías y 7 halcones, pero de eso no vamos a hablar ahora. Lo que se sabe es que estas personas específicamente daban avisos cuando entraba el operativo o había presencia del ejército y policía, y luego todos se escondían y no pasaba nada y no detenían a nadie”.

El País encontró que entre septiembre y diciembre de 2024 ocurrieron al menos tres desapariciones masivas de migrantes en la costa de Chiapas. Los tres tienen la misma suerte y el mismo modus operandi. El primero ocurrió el 5 de septiembre de 2024, cuando 23 migrantes partieron de Puerto Madero en Tapachula hacia Juchitand de Zaragoza, Oaxaca. Desaparecieron dejando sólo un vídeo final de despedida. El 21 de octubre, la hondureña Cindy Bueso y sus hijos Valentina y Daniela desaparecieron de una casa de seguridad en San José El Hueyate. Finalmente, el 21 de diciembre, tras la llegada al poder del nuevo gobierno de Eduardo Ramírez, desapareció el grupo más grande de migrantes, 40 migrantes provenientes de Cuba, Honduras y Ecuador.

Más de un año después de las tres desapariciones, las autoridades aún no han proporcionado resultados sobre el paradero de los migrantes. A pesar del reducido flujo de extranjeros debido a las políticas de deportación implementadas por la administración estadounidense de Donald Trump, el tráfico de migrantes se ha convertido en un negocio muy rentable para estas organizaciones criminales. El defensor de derechos humanos Luis García Villagrán dijo: “Los migrantes continúan cruzando por río, mar y tierra, sólo que ahora en secreto para evitar mostrar públicamente que las redes de tráfico de migrantes siguen operando”.

Policía de la ciudad limpia

Además de las detenciones de los 12 policías, 156 agentes adicionales fueron detenidos el 3 de enero en los municipios de Jiquipilas, Ocozocoautla y Cintalapa en la región central del estado. Sin embargo, de estas detenciones, sólo 11 policías uniformados siguen bajo proceso judicial porque existen pruebas suficientes que los vinculan con el crimen organizado. Los 145 agentes restantes fueron liberados.

La purga dentro de las instituciones estatales no se limita a la policía. El 7 de enero, el alcalde de Cintarapa, Ernesto Cruz Díaz, fue detenido luego de realizar declaraciones en la Fiscalía General de la República. El político morenista habrá cumplido cuatro años cuando sea reelegido entre 2024 y 2027. Junto a él fallecieron su ex tesorero Reynol Valencia y su ex síndico Anayeli Reyes, quien trabajó para el gobierno municipal de Ernesto Cruz durante sus primeros tres años en el cargo.

Los tres están bajo investigación por presuntos vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que opera en esta región de Chiapas en los últimos años y fue responsable del ataque armado, secuestro y asesinato de siete personas y el incendio de dos bares el 27 de diciembre en la localidad de Villaflores. Estas dos operaciones demuestran que el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco han penetrado estructuras políticas municipales en varias regiones de Chiapas.

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