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Según explicó el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Álvarez, en rueda de prensa tras la primera reunión ministerial del año, el Gobierno no cree que el despliegue de una misión de paz en Ucrania no requiera una autorización de Naciones Unidas y que España esté dispuesta a participar en esta operación. El jefe de la diplomacia española subrayó que el envío de tropas a Ucrania “siempre respetará la legalidad internacional”, pero recordó que esto podría ocurrir a petición de Kiev, en cuyo caso “no se requiere autorización de la ONU”. Esta posición entra en conflicto con la del socio de gobierno Soumar, cuyo vicepresidente y portavoz de la Liga de las Naciones, Enrique Santiago, advirtió el miércoles que desplegar soldados españoles en Ucrania requeriría resoluciones de la ONU y autorización del Congreso. En una declaración a Near East News esta mañana, Albarez dijo que España preferiría que las Naciones Unidas estuvieran “involucradas de alguna manera” en futuras misiones.

Por su parte, la portavoz ministerial Elma Saiz excluyó a Vox de una ronda de contactos que el presidente Pedro Sánchez mantendrá con los grupos parlamentarios la próxima semana para informarles de la implicación de España en futuras misiones en Ucrania, alegando que “la ultraderecha es diametralmente opuesta a la política exterior” y que el presidente “no tiene nada que hablar con este grupo”. De hecho, el líder del grupo extremista, Santiago Abascal, se ha excluido de la última ronda de contactos que Sánchez ha mantenido con grupos de la oposición y ha cortado todos los puentes de diálogo con él.

El gobierno celebró su primera reunión ministerial del año menos de una semana después del último ataque de Estados Unidos a Venezuela, el arresto de Nicolás Maduro y las recientes declaraciones del presidente Donald Trump sobre el crudo venezolano y la posible anexión de Groenlandia por parte de Estados Unidos. La primera frase de la rueda de prensa posterior a la reunión se centró en este significado. “España seguirá liderando una solución democrática en Venezuela y pidiendo respeto al derecho internacional”, dijo Elma Sáez, directora ejecutiva de España y portavoz del Ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

A la conferencia de prensa también asistirán el ministro de Economía, Carlos Bodi, y el ministro de Relaciones Exteriores, José Manuel Álvarez. De hecho, este último advirtió que “el mundo está cambiando y españoles y europeos tenemos la obligación de defender las reglas del orden internacional y los valores de la paz, el diálogo y la seguridad, que son la base del orden internacional y de los problemas a los que se enfrentan actualmente”. El ministro destacó además que “el futuro de Venezuela debe construirse a través del diálogo entre los venezolanos, de manera democrática y siempre pacífica”.

La ministra también mencionó la amenaza estadounidense de anexarse ​​Groenlandia y reclamó “respeto a la soberanía de países europeos como Dinamarca”, advirtiendo de que “están en riesgo los intereses que representan España y la UE”. “La alternativa que se plantea actualmente es entre el derecho internacional o la ley de la selva, la ley del más fuerte. Entre autoritarismo y democracia”, concluyó el ministro, advirtiendo: “No hay duda de que debilitar a Europa es debilitar a España”.

Esta mañana, después de que Trump garantizara que el país sudamericano suministraría 50 millones de barriles de petróleo, Álvarez también señaló al Gobierno estadounidense antes de la reunión del consejo que “los recursos naturales de Venezuela pertenecen al pueblo venezolano”. “El desarrollo de los recursos naturales es uno de los atributos más importantes de la soberanía de un país. Los recursos naturales de Venezuela pertenecen al pueblo venezolano”, enfatizó en entrevista con RNE.

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