– Jesús Vargas/dpa-archivos
Madrid, 3 de enero (Medios europeos)-
El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó el sábado todos los cargos contra el presidente venezolano Nicolás Maduro, actualmente bajo custodia estadounidense, por “participar, perpetuar y proteger una cultura de corrupción en la que las poderosas élites venezolanas se enriquecen a través del narcotráfico y la protección de socios del narcotráfico”.
La acusación también nombra a la esposa de Maduro, la primera dama Celia Flores, al ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, y al único hijo de Maduro, Nicolás Maduro Guerra, vinculando al presidente venezolano con los cárteles de la droga y “organizaciones terroristas narcóticas violentas alimentadas por las ganancias de la cocaína”.
“Estas organizaciones narcoterroristas no sólo trabajaron directamente con altos funcionarios venezolanos y canalizaron sus ganancias, sino que también brindaron cobertura policial y apoyo logístico para el envío de cocaína a través de Venezuela, sabiendo que sus socios narcotraficantes transportarían la cocaína a los Estados Unidos”, dice el documento, publicado por la Fiscal General de los Estados Unidos Pam Bondi en su cuenta X.
Además, Estados Unidos acusó a Maduro, quien fue ministro de Relaciones Exteriores de 2006 a 2008, de “vender pasaportes diplomáticos venezolanos a narcotraficantes para facilitar la transferencia de ganancias de la droga de México a Venezuela bajo cobertura diplomática”.
En cuanto a la esposa de Maduro, el Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó a Celia Flores de aceptar “cientos de miles de dólares en sobornos para negociar una reunión entre un importante narcotraficante y Néstor Reverol Torres, director de la Oficina Nacional Antinarcóticos de Venezuela”.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos denunció que entre 2004 y 2015 aproximadamente, la pareja “conspiró para traficar cocaína, gran parte de la cual fue incautada por fuerzas del orden venezolanas con la asistencia de escoltas militares armadas”.
Todo indica que la pareja será juzgada en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, cuyo proceso comenzará en 2020. “Maduro”, recordó Bondi, “fue acusado de conspiración para narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y artefactos destructivos contra Estados Unidos”.
Los fiscales anunciaron que la pareja “pronto enfrentará la ira de la justicia estadounidense en suelo estadounidense y en los tribunales estadounidenses”.