La semana pasada, el Tribunal Superior de Justicia de Xustiza en Galicia (TSXG) concedió una moratoria cautelar a la venta forzosa de tres inmuebles en el centro histórico de Santiago, confirmando una orden dictada por un juzgado de la capital gallega. La decisión de suspender las subastas públicas … El consistorio siguió adelante con las obras mientras resolvía un recurso por la denegación por parte de Raxoi de un permiso de restauración solicitado para el inmueble. Este es el último acontecimiento en el marco de un proceso que lleva más de dos décadas sin resolverse.
En esta sentencia, la Audiencia Nacional de Galicia reconoció la necesidad de seguir restringiendo el proceso de venta de estos inmuebles al entender que la celebración de una subasta pública podría causar “daños difíciles o irreparables” a los propietarios, representados por la abogada compostelana Rebeca Domínguez, cuyo recurso sigue sin resolverse. En los documentos, apelaron contra la negativa del municipio de concederles un permiso para restaurar los edificios -ubicados en Praza das Penas, 5; San Roque, 23; y Loureiros, de 14 años-, todos catalogados con grado de protección IV dentro del límite histórico de la capital gallega.
Más en detalle, TSXG destacó que la transferencia de la propiedad a un tercero y la posibilidad de que éste lleve a cabo sus propios proyectos de restauración y posterior inicio de la construcción podría crear una “situación difícil de revertir” para el propietario, o simplemente “irreversibilidad” si finalmente se estima el recurso del propietario. El tribunal también negó que la inscripción cautelar en el Registro de la Propiedad fuera suficiente para proteger contra estos riesgos. En este sentido, añade el fallo, ni la negativa a expedir un permiso ni la negativa del municipio a suspender el proceso de venta suponen un apoyo firme al proceso judicial, por lo que el conflicto debe continuar en los tribunales.
Los defensores de la comunidad de herederos afirman que la solicitud de remediación fue presentada antes de que se acordara la venta forzosa y que la falta de una respuesta administrativa efectiva dejó a los propietarios en una situación de indefensión; razonamiento que el juzgado de primera instancia ya había evaluado y ahora reconoció al TSXG.
Pese a la suspensión de la subasta, el tribunal aclaró que el ayuntamiento aún conserva su competencia para exigir el cumplimiento de su deber de protección y medidas de seguridad o para intervenir de manera subsidiaria si fuera necesario. La resolución también establece las tasas de apelación ante el Consejo, con un límite de 500 euros.
Laksoy niega las acusaciones
El lunes, la portavoz del gobierno local, Míriam Louzao, transmitió el rechazo del recurso por parte del ayuntamiento. Dijo en rueda de prensa que el informe técnico de la ciudad y la opinión unánime del Comité Asesor de Patrimonio perjudicaban el “incumplimiento” de la planificación urbana y la falta de “definiciones mínimas” necesarias para proyectos básicos como los propuestos.
En apoyo de esta postura citó el Código de Tierras de Galicia, recordando la declaración de febrero de 2024 de que no se habían cumplido las obligaciones de protección y restauración del inmueble, más de 20 años después de que se emitiera el primer aviso a la propiedad en 2002. Louzao sostuvo que “la solicitud de licencia ya no detiene el proceso de venta forzosa una vez notificada la declaración (…)”.