La Unidad de Accidentes y Vehículos (UVAC) de la Policía Regional de Palma continúa investigando las circunstancias del fatal accidente ocurrido el domingo en la capital de Baleares y que se saldó con la muerte de una niña de tres años. Las investigaciones preliminares revelaron que el conductor del auto involucrado padecía una condición médica que le hizo perder el control del vehículo. El incidente provocó que el vehículo irrumpiera en la acera, atropellando a la menor, a su madre y a su abuela. Este último sufrió heridas de diversa consideración, pero la pequeña murió en el acto.
Los agentes están recopilando testimonios y reconstruyendo en detalle los acontecimientos que condujeron al accidente. Además, los investigadores están a la espera de informes y valoraciones de los profesionales de la salud que atendieron al hombre, quien viajaba en el auto con su pareja y dos hijos. Aunque el conductor, de 51 años, no resultó herido, fue trasladado al Hospital Son Llàtzer para valorar su estado y determinar si se desmayó mientras conducía.
Mientras tanto, los investigadores están analizando los datos registrados por el registrador de datos de eventos (EDR) de un vehículo, un dispositivo similar a la caja negra de un avión que puede proporcionar información sobre parámetros clave como la velocidad, las maniobras de frenado y otros datos relevantes inmediatamente antes y después de un impacto.
En concreto, la actividad se produjo pasadas las 12:00 horas. Situado en el barrio de Coll d’en Rabassa, en el cruce de las calles Bailén y Can Caimari, frente a una famosa carnicería y al lado del estadio de fútbol del barrio.
En un momento, el hombre, que conducía un coche con su pareja y dos hijos, se salió de la carretera y acabó en la acera, atropellando a la menor, a su madre gravemente herida y a su abuela, que sufrió heridas leves. Ambas mujeres también recibieron atención psicológica por parte del personal de emergencia 112 desplegado en el lugar.
La madre de la niña fue trasladada al Hospital Universitario Son Espases y recibirá el alta el lunes, informó Europa Press.
Por otro lado, la policía local inicialmente informó incorrectamente que la menor tenía siete años, pero luego aclaró que tras la verificación con documentos oficiales, la niña ya tenía tres años en noviembre pasado. La agencia municipal ha emitido un comunicado lamentando el error y pidiendo disculpas a la familia, los medios y el público por la confusión que pudo haber causado.