El presidente, ministro de Justicia y Relaciones Parlamentarias, Félix Bolaños, acusó el domingo al presidente episcopal, Luis Agüero, de socavar la “neutralidad política de la Iglesia” al hacer comentarios “a favor del fin del actual gobierno” y le pidió respetar las instituciones democráticas y administrativas.
En una carta obtenida por EFE, Bolaños responde a unas declaraciones de Agüero publicadas este domingo en el diario La Vanguardia, en las que el presidente de la Conferencia Episcopal afirma que la situación política en España está más “entorpecida” que hace seis meses por la falta de presupuesto y por ello pide debatir “cuestiones de confianza, mociones de censura o dar voz a la ciudadanía”.
En la carta, Bolaños lamentó que Agüero “por segunda vez en un corto período de tiempo” expresara “su apoyo al fin del actual gobierno, rompiendo una vez más la neutralidad política de la Iglesia”.
“Les pido explícitamente no romper la neutralidad política y respetar la democracia y el gobierno. En este sentido, los insto a abordar los desafíos que enfrenta la Iglesia y sus relaciones con el gobierno con espíritu constructivo y respetar todas las sensibilidades que existen en nuestro país”, dijo Bolaños en la carta.
El ministro subrayó que en su primera carta del 20 de junio advirtió a Agüero que tales “declaraciones partidistas” del presidente del Sínodo de los Obispos “son inapropiadas en un país no sectario, basado en una doble neutralidad y respeto: la veneración de la autoridad pública por la libertad de cada uno y su propia fe, y el respeto de cada fe religiosa hacia los detentadores del poder político”.
Bolaños también acusó a Agüero de decir en una entrevista con La Vanguardia que su relación con la administración se había centrado en el “Valle de los Caídos” y desatendido “el Valle de Cuelgamuros que lleva su nombre desde la entrada en vigor de la actual ley de memoria democrática” y “la reparación a las víctimas de abusos pedófilos en la iglesia”.
El ministro ha añadido que de las declaraciones de Agüero “parece deducirse que preferiría que los interlocutores fueran fuerzas políticas diferentes” (en referencia a Vox y PP) y entiende que “los gobiernos de derecha y de extrema derecha” entenderán mejor las posiciones de sus organizaciones”.
Sin embargo, Bolaños dejó claro que esta “preferencia personal” de Agüero “no es motivo suficiente para romper la neutralidad partidista que debe mantener la Iglesia”.