Cientos de personas recibieron el mediodía del sábado llamadas de la familia de Kerman Villate, el joven de 31 años que falleció tras ser atropellado por un portero en la discoteca Mítika del centro de Victoria. “La familia tiene pruebas de que éste no sólo fue un ataque brutal, sino también cuidadosamente planeado”, afirmó la familia, subrayando que “hubo un acto de traición”. Se guarda un minuto de silencio por los fallecidos.
Los padres y la hermana del difunto joven leyeron un mensaje en la plaza Alka de la capital de Aravá exigiendo “verdad y justicia”. “En las primeras horas del 23 de febrero de 2025, esto le sucedió a Kerman. Pero este golpe podría haberle quitado la vida a cualquier otra persona. Podría haber devastado a otra familia, a otro grupo de amigos. Este caso va más allá del dolor de esta familia y concierne a todos los ciudadanos y a las instituciones que los representan”, insistieron en una declaración escrita difundida.
La fiscalía y los abogados del gorila de la discoteca Mítika que golpeó a Villate presentaron en octubre un recurso de apelación contra su cargo de “homicidio voluntario” o “homicidio doloso”, que conlleva una posible pena de 10 a 22 años de prisión. Incluso entonces, la fiscalía insistió en que se trataba de un “homicidio imprudente”. En noviembre, la Audiencia Provincial de Álava admitió el recurso y acordó una calificación provisional inferior del delito. En una resolución paralela, el mismo tribunal sostuvo que la degradación también podría dar lugar a una sentencia significativamente más corta y acordó poner fin a la prisión preventiva. El conserje acusado de matar a Virat salió de prisión tras pagar una fianza de 6.000 euros y tomar algunas precauciones. Como informó este periódico, el hombre no asistió a otro juicio por delitos menores a principios de diciembre. De todos modos, la lucha para calificar el crimen como “asesinato” será resuelta por el Tribunal Supremo, ya que la familia aún tiene la opción de anular la condena.
En su intervención en el evento del sábado, la familia señaló que en los meses transcurridos desde la muerte de Virat, “ha habido interés en difundir una versión distorsionada de la verdad que es inquietante”. Hicieron acusaciones sobre la decisión que provocó la liberación del portero. “Desde el primer momento, el juez de instrucción del caso calificó los hechos de asesinatos basándose en pruebas documentales. ¿Qué ha cambiado desde entonces? ¿Qué pasó mientras tanto con la Audiencia Provincial, que desconoció la fiabilidad de la investigación y dio al caso un giro incomprensible? El auto dictado por la Audiencia Provincial carecía del rigor documental de una decisión tan importante”, se quejan.