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El gobierno ha tratado de distanciarse de las fuentes de corrupción en el poder ejecutivo y de aquellos en quienes se confía más para estar involucrados en ella. La misma fórmula que utilizó Pedro Sánchez para José Luis Ábalos María Jesús Montero y Santos Cerdán se lo aplican ahora al expresidente de la Sociedad Nacional de Participación Industrial (SEPI), que fue detenido ayer en el marco de una investigación sumaria confidencial de la Audiencia Nacional, junto a la exactivista socialista Leire Díez.

La detención de Vicente Fernández vuelve a poner en una posición comprometedora al vicepresidente primero, aún recuperándose del escándalo en torno a la polémica por acoso sexual de Paco Salazar. Montero le nombró presidente de la SEPI en junio de 2018Dejó el cargo un año después, en 2019, tras ganar una moción de censura. Tras ser imputado por un juzgado de Sevilla Presunta manipulación de la competencia en el proceso minero del coto minero de Aznalcóllar. Posteriormente fue absuelto. La Vicepresidenta dejó vacante el cargo durante dos años hasta marzo de 2021 cuando nombró a Belén Gualda para reemplazarla.

“No sé qué está haciendo este tipo”.Lo dijo hoy Montero en el pasillo del Congreso de los Diputados, intentando desmarcarse de la conducta ilícita de su mano derecha en la SEPI, que hoy se encuentra en el calabozo de la sede de Trescantos. La vicepresidenta se distanció de él, señalando que no había tenido “ningún contacto” con él desde que dejó la unidad de negocios y calificando su carrera de irrelevante: «Lleva apenas un año trabajando en la SEPIÉl no era parte del grupo que normalmente era enviado hace más de seis años, así que no sé qué estaba haciendo esa persona”, reiteró.

Montero aseguró que “se enteró de su implicación a través de los medios de comunicación, ya que no es la primera vez que aparece su nombre”. Se refiere a los vínculos de Fernández con las empresas de Servinabar, Antxón Alonso y Santos Cerdán, quienes también fueron detenidos. “Fue entonces cuando supe que estaba trabajando con Servinabar, Pero no me han contactado vía WhatsApp, llamadas telefónicas, reuniones ni de ninguna otra forma. Tampoco tenemos un entorno compartido. “No tenemos amigos de amigos”, dijo.

La primera vicepresidenta y secretaria de Hacienda argumentó que eligió el cargo por su «Trabajar durante toda la carrera» La Junta de Andalucía ejercía como interventor general, por lo que “su información profesional fue la información que sustentó su nombramiento”. De esta forma, busca aplicar criterios objetivos y no de confianza para explicar sus nombramientos. Además, Montero señaló que si bien no sabía en qué periodo se investigaba, ya que los motivos eran secretos, toda la relación con Sevina Barr se produjo después de que él dejara la SEPI.

«Sé el primero en sorprenderte»

Además, ha mostrado voluntad de cooperar con el Departamento de Justicia siempre que sea necesario. “Siempre somos los primeros sorprendidos y los más dolidos por estas acciones. Quienes están cerca o en nuestro entorno, están absolutamente más allá de cualquier legalidad o de cualquier código moral”, afirmó, demostrando nuevamente su confianza “Ve hasta el final”. “Tal como están las cosas, todos aquellos sospechosos de haber cometido algún delito o de participar en alguna conspiración se enfrentarán a la justicia”.

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