La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha anunciado este jueves que denunciará el polémico buzón utilizado por la patronal CEO de Canarias para denunciar sospechas de bajas laborales fraudulentas de los trabajadores. El responsable laboral informará proactivamente de ello a la Autoridad Española de Protección de Datos. “Esto es ilegal”, reiteró.
Díaz criticó la iniciativa de la patronal canaria, que ha establecido vínculos con Antonio Garamendi, líder estatal de la patronal CEOE. “Ha creado una oficina anónima para que los trabajadores denuncien a los trabajadores enfermos. Exijo al señor Garamendi que retire esta oficina inmediatamente. Esto es ilegal”, insistió.
El Secretario de Trabajo ha dicho que informará la dirección de correo electrónico. “También os digo que por supuesto trasladaremos este hecho a todas las autoridades necesarias, pero especialmente a la Autoridad Española de Protección de Datos”.
Dias afirmó que este buzón anónimo “no está protegido por la ley” y “viola los derechos humanos” y consideró esta medida “muy grave”. “Es inhumano, eso es lo primero, pero lo segundo es ilegal”, concluyó.
Quiere que las condolencias se cierren el lunes.
El ministro de Trabajo también criticó a los empleadores por negarse a extender los permisos de defunción a diez días y crear nuevos permisos de cuidados paliativos para los familiares. “Estamos tratando con un empleador absolutamente inhumano”, dijo Díaz.
La vicepresidenta anunció que el próximo lunes mantendrá una última reunión de diálogo social sobre el tema sólo con los sindicatos, con el objetivo de llegar a un acuerdo para que el Gobierno apruebe la iniciativa.
Al tratarse de una ley que modifica la Ley de los Trabajadores, la ley debe pasar por el Parlamento y sumar los apoyos necesarios para salir adelante, una situación cada vez más complicada para el ejecutivo ante la pérdida de apoyo de la Comisión Mixta.
En el Partido Laborista esperan que estas “licencias para llorar” sean apoyadas por el Parlamento, tal como se hizo hace unos meses con la licencia extendida por nacimiento. Sin embargo, en este caso, la remuneración de las semanas de vacaciones corre a cargo del Estado, mientras que las bajas por duelo corren a cargo de la empresa, lo que dificulta el apoyo a determinadas medidas de formación cercanas al mundo empresarial.