Este miércoles, la Fundación Princesa de Girona entregó en Girona el Premio Valores Joven Deportista 2025, un nuevo galardón destinado a “dar rostro y voz” a jóvenes líderes que ven el deporte como una herramienta de crecimiento personal y de impacto social. En la primera edición fueron reconocidos seis atletas, entre ellos tres atletas femeninas, tres atletas masculinos y un atleta físico. Al acto asistieron Salvador Illa, presidente del Casa de Gobierno; Carlos Prieto, representante de la Generalitat de Cataluña y Francisco Belil, presidente de la Fundación Princesa de Girona.
En categoría masculina, la medalla de oro fue para el nadador extremeño Guillermo Gracia; la medalla de plata fue para el gimnasta rítmico vasco Eneko Lambea; y la medalla de bronce fue para el golfista canario Javier de Bethencourt. En la categoría femenina, el jurado concedió la medalla de oro a la gimnasta rítmica aragonesa Inés Bergua; La patinadora sobre hielo gallega Julia Benedetti consiguió la plata y el alpinista castellano y leonés Izial Martínez consiguió el bronce.
La Sociedad Melilla de Autismo, organización sin ánimo de lucro fundada en 2018 para mejorar la calidad de vida de las personas con trastorno del espectro autista y sus familias, se ha convertido en entidad reconocida en esta edición. El jurado, compuesto por deportistas, exdeportistas y periodistas, destacó su trabajo para convertir el deporte en un espacio de inclusión social y apoyo educativo, “demostrando que la actividad física no sólo fortalece el cuerpo, sino que también mejora la autoestima y la autonomía”.
En su discurso, Illa afirmó que el deporte juega un papel importante en una sociedad caracterizada por “signos preocupantes de deshumanización”. El presidente defendió la necesidad de modelos leales: “Cuando un niño se sube a la bicicleta o se pone un arnés de escalada, seguramente se fijará primero en un atleta que pueda servirle de punto de referencia”, afirmó.
Bellier destacó que los premios reconocen el deporte como “una herramienta que puede transformar no sólo a sus participantes sino a la sociedad en su conjunto”, recordando que los valores muchas veces se miden más a través de las actitudes y el esfuerzo que a través de las medallas. “Gracias a todos por hacer de este deporte un motor de cambio positivo, especialmente para las nuevas generaciones”, concluyó.