Está previsto que el Congreso de Madrid tenga lugar este jueves, un día importante y apasionante. Isabel Díaz Ayuso se enfrenta por primera vez a las preguntas de la oposición desde que salió a la luz el escándalo del hospital de Torrejón de Aldoz. La noticia, publicada por El País, causó gran indignación en España, un país que considera la salud un patrimonio nacional. El diario publicó un audio en el que el director general de Ribera, la empresa que gestiona de forma privada el centro público, pedía a sus directivos aumentar la lista de espera de pacientes para obtener mayores prestaciones.
Mar Espinal, representante del Partido Socialista Obrero Español, preguntó a Ayuso sobre el escándalo de Torrejón y señaló los fallos del sistema de privatización: beneficios antes que los pacientes, material médico de un solo uso que se utiliza varias veces y listas de espera crecientes. “¿Es Venezuela? No, es Torrejón”, dijo Espinal. “El empeoramiento del estado de salud de nuestras comunidades no es casualidad, es parte de una estrategia para atacar a la ciudadanía”, continuó, “y por eso tiene a Quirón sentado en el sofá de su casa”. El presidente respondió a la pregunta con una frase muy escueta refiriéndose al escándalo de Torrejón: “El modelo sanitario funciona”.
El presidente continuó su ataque recordando a los legisladores socialistas el escándalo de agresión sexual que involucra a altos funcionarios socialistas como Francisco Salazar. “¿Cómo puedes ser tan manso ante el acoso sexual en Moncoa? ¿Cuánto tienes que pagar por tu puesto en un ambiente tan machista? ¿Hasta cuándo vas a seguir viviendo bajo la bandera socialista? Soy feminista porque soy socialista, ¡vamos!”. Ayuso le espetó a Espinal.
El Gobierno madrileño insiste en que estas órdenes no se cumplen en modo alguno y que han realizado dos inspecciones voluntarias, demostrando siempre con su información que no existen irregularidades en el funcionamiento del hospital. El titular del Grupo Ribera, Emmanuel de Geuser, aseguró que el audio fue sacado de contexto y que la crisis se produjo por luchas internas dentro de la empresa, sumado a la tensión política que se vive en el país.
Sin embargo, este diario publicó el audio completo de la reunión del director general Pablo Gallart con los administradores del hospital, lo que demostró que no todo fue sacado de contexto. Garrett dijo que continuarían operando el centro incluso si sufrieran pérdidas, pero el comunicado no cambió la redacción de su solicitud de cambiar varios procesos para aumentar el EBITDA, una métrica financiera clave que muestra claramente las cuentas de la compañía.
Tal y como refleja el orden del día, el Partido Socialista Obrero Español y el Partido Popular de Madrid tomarán la iniciativa en esta cuestión. Sus portavoces, Mar Espinar y Manuela Bergerot, son dos defensoras de la salud pública muy críticas con el modelo de gestión privada propuesto por Ayuso. También llevan periódicamente al Pleno quejas sobre las operaciones de Quirón, el grupo médico privado más importante de Madrid.
Los dos partidos de izquierda también quieren crear una comisión de investigación para analizar las responsabilidades políticas y económicas de la relación entre la Comunidad de Madrid y la Asociación Red Madrid. La Asociación Red Madrid fue el “chiringuito” creado por Esperanza Aguirre, que supuso la pérdida de grandes cantidades de fondos públicos. El PPP se opone a la comisión y, como tiene mayoría en el parlamento, no se implementará. El Partido Socialista de los Trabajadores de España ha solicitado protección ante el Tribunal Constitucional.
Ayuso tiene mucha munición argumentativa en sus manos. Es seguro que surgirán escándalos de corrupción en torno al gobierno central, así como casos de acoso que involucran a varios líderes socialistas.