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El grupo de personas con sentimientos de ansiedad o depresión ha aumentado durante la última década. En 2014 fue del 36 por ciento, el año pasado fue casi del 44 por ciento. El aumento es particularmente visible entre los jóvenes y las mujeres.

Las instituciones piden al próximo gobierno que invierta adecuadamente para abordar los problemas de salud mental. “Céntrese en la prevención y en la identificación temprana de los problemas”, dicen. Esto puede evitar que los problemas empeoren más adelante. Por ejemplo, los gobiernos pueden controlar si las personas están endeudadas. La inseguridad financiera puede estar relacionada con la ansiedad y los síntomas depresivos. Y cuando las personas desarrollan problemas de salud mental, “debe haber atención o ayuda accesible y adecuada, incluso fuera de la atención de salud mental”.

Consecuencias de los problemas psicológicos.

Los problemas de salud mental le cuestan a la sociedad miles de millones, dicen los investigadores. Los pacientes necesitan atención, temporalmente no pueden trabajar y, en ocasiones, no pueden trabajar. Es difícil encontrar tratamiento y mientras tanto los síntomas pueden empeorar. Los Países Bajos gastan alrededor de 500 euros por habitante al año en el tratamiento de problemas de salud mental, calculan Trimbos y RIVM.

Trimbos y RIVM a menudo han abogado por una mayor inversión en salud mental.

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