FVDYWL2ORZODXN6KLY3A4ENFFU.jpg

El comité disciplinario de la Federación Española de Fútbol impuso al Sevilla un cierre parcial del estadio durante tres partidos por una interrupción de 15 minutos en el derbi del pasado domingo contra el Betis (0-2) por un incidente con lanzamiento de objetos. La sanción supone también una multa de 45.000 euros para el Sevilla por la comisión de una infracción muy grave del artículo 76.2, de acuerdo con el artículo 15 del Código Disciplinario de la Federación Española de Fútbol.

La Comisión Disciplinaria exige al Sevilla que se comunique en el plazo de 24 horas con los departamentos que constituyen el “Fondo del Norte” mencionado en el informe arbitral para garantizar el estricto cumplimiento de la resolución estipulada en el código disciplinario de la Federación Española de Fútbol. El partido entre Sevilla y Betis de la jornada 14 se vio interrumpido durante 15 minutos en el minuto 86 por un objeto lanzado desde la grada. El marcador fue 0-2. Esta situación comenzó en el minuto 79 y se repitió en el minuto 86 luego de que el delantero del Sevilla Isaac Romero fuera expulsado con tarjeta roja directa.

El informe del árbitro andaluz José Luis Muñuela reflejó que en el minuto 79, algunos objetos fueron lanzados desde el extremo norte hacia el área del equipo visitante, entre ellos encendedores y varias botellas de agua, algunas de las cuales estaban llenas de agua, pero no alcanzaron a los jugadores. Ante este incidente, se activó el protocolo de lanzamiento y la megafonía pidió el cese de estas acciones, que se repitieron en el minuto 86 y por la constante repetición en la misma zona, el partido se suspendió temporalmente y los equipos se retiraron a los vestuarios.

El árbitro informó a los representantes de los dos equipos, a los directivos de La Liga, a los coordinadores de seguridad y a los representantes de la Asociación de Fútbol que si ocurría otro tiroteo, el partido se suspendería explícitamente. El partido se reanudó aproximadamente 18 minutos después de la suspensión y no se produjeron nuevos incidentes. Del acta se desprende que, además de las sanciones al club, el expediente disciplinario también sancionó con dos partidos al jugador del Sevilla Isaac Romero por comportamiento violento en los márgenes del partido, patadas al rival cuando el balón estaba al alcance, uso excesivo de la fuerza y ​​ser expulsado directamente con tarjeta roja.

La comisión rechazó la defensa del jugador del Sevilla, que argumentó que la conducta del jugador no estaba justificada porque un rival le derribó en juego justo antes de que Romero recibiera una falta clara y provocara su reacción, que se sanciona como conducta imprudente con un tiro libre directo y una amonestación, pero no con la expulsión.

About The Author