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Algunas decisiones se posponen por pura pereza… hasta que los precios bajan lo suficiente como para que la excusa ya no tenga sentido. Me pasó esto con mi Xiaomi TV F de 65 pulgadas, que en Amazon está rebajado a 389 euros tras un descuento del 39%. Para los que llevamos meses pensando en mejorar nuestro salón sin meternos en problemas, encontrar un panel grande y claro y un buen sistema de smart TV a este precio es casi una invitación formal a actualizar. El salto de 55 pulgadas a 65 pulgadas es muy notorio. No sólo por el tamaño, sino también por cómo cambia la sensación de ver una película, un juego o una serie. Un panel 4K con HDR10 brinda un contraste más profundo y una vitalidad adicional a los colores, lo que ayuda en escenas oscuras o exteriores luminosos. No es necesario ser un experto en tecnología: simplemente se ve mejor. En un salón típico español, este tiene el tamaño perfecto. El marco es discreto, no ocupa espacio y no parece un bloque negro cuando el televisor está apagado. Además, el sistema MEMC y el modo Game Boost 120Hz permiten un movimiento suave y ayudan en los videojuegos, lo cual se agradece cuando se comparte el televisor por igual entre cines y consolas de juegos. La integración con Fire TV es uno de esos detalles que una vez que lo pruebas no querrás volver a perderlo. Responde, no falla y combina Netflix, Prime Video, Disney+ o cualquier aplicación normal en una interfaz limpia. Las recomendaciones funcionan mejor de lo esperado y agradecemos que llegues cansado y quieras algo que te guste sin navegar diez minutos. El control remoto Alexa simplifica enormemente el uso diario. Solicitar contenido, ajustar el volumen o cambiar entre aplicaciones es mucho más cómodo cuando no tienes que desplazarte por menús eternos. Lo mismo ocurre con Apple AirPlay, que te permite enviar vídeos, fotos y pantallas desde tu teléfono sin tener que instalar nada ni perder tiempo emparejando dispositivos. Se vuelve rutinario más rápido de lo que piensas. El televisor viene con 2 GB de RAM y 32 GB de almacenamiento, que admite aplicaciones y actualizaciones sin sentirse saturado. Para uso doméstico es más que suficiente. Y, lo más importante: la experiencia general es sólida. Sin reinicios interminables, fallas o problemas de carga. La balanza se inclina cuando el modelo grande, de buena resolución y con un potente sistema Smart TV baja a 389 euros. No es sólo el precio: es el conjunto de características que solucionan el día a día sin complicarlo. Terminar el día con un salón que parece más una sala de cine que un televisor es una de esas pequeñas mejoras en el hogar para disfrutar cada día. Si esta caída en particular te hace dudar, tal vez sea porque el salto ya está previsto. En la sección Favoritos de ABC seguiremos buscando ofertas que ofrezcan valor real, particularmente en los sectores de tecnología, hogar y automoción, en caso de que quieras seguir explorando tus opciones.

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