Column.webp


Caminábamos por una calle de Croacia. Hacía varios meses que no nos veíamos y estas cortas vacaciones fueron una gran oportunidad para pasar juntos el tiempo que tanto necesitábamos sin tener que preocuparnos por nada. Entonces mi hija de 18 años tomó mi mano y yo tomé la suya. Estábamos felices y tuvimos una agradable charla.

Referencia

About The Author